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Lectura, libros, cuentos y esfuerzos.

 


He adorado los libros desde muy pequeña. Recuerdo, con dos añitos, haber ido con mis padres de la mano a comprar el periódico al kiosco y volver ellos con el suyo y yo con un DonMiki agarrado con fuerza contra mí para que no se me cayera, porque claro, quería llevarlo yo. Ah, ¿Qué no sabéis lo que es el DonMiki? Me hago vieja, definitivamente me hago vieja. Pues esta revistilla que había por aquella época:

Foto tomada de Internet

No, no sabía leer, pero quería a toda costa.  Mientras, me imaginaba los diálogos y las historias, y disfrutaba pasando las páginas con orgullo como si estuviera leyendo. Luego llegó a mis manos, heredado, el MICHO. El que heredé era el verde, y con paciencia, sola y recurriendo a mis padres, me dispuse a leer. Algo conseguí... Mi primer colegio de EGB (primero), era de esos que empezaba a rondar ideas montessori y tal, en aquella época, un avance... No me enseñaron a leer. Ellos decían que sí la música, que si nosequé... en fin.. que salí de primero de EGB sin saber ná de ná. Letras y poco más. 

Me cambié de ciudad, me cambié de colegio y fui a dar (en aquella época no elegías sino te daban el colegio por zona de donde vivías) con un concertado que ya en segundo tenías que leer a nosecuanta velocidad y saber poco más que la biblia en pasta. Me dijeron que no aprobaría. Y allí menda lerenda feliz; porque por fin iba a poder leer, así que en dos meses me puse al día y cogí el nivel de mis compañeros. 

Volví a leer los DonMiki, esta vez sí leyendo los diálogos. Me pasé a Sandokan, a Julio Verne, a Mujercitas, a Moby Dick, a  Los Cinco... y no paré. 

He vivido rodeada de libros; la gran mayoría de mis amigos los conocí gracias a los libros; mi marido lo conocí gracias a los libros y mi hija está aquí porque soy la tonta de la literatura....

Pues ella, a pesar de los miles de cuentos que le leía cuando estaba en la barriga, de los que le contamos desde que nació, de los que disfrutamos, de... Pues no le presta mucha atención. 

Como ya comenté en el post anterior, le ha costado mucho llegar a leer con fluidez y aun le sigue costando. Ella abre un libro y ve los dibujos y se crea su historia, muchas veces mejor que la que el autor ha creado. Vamos, que estoy por relanzar el libro con su final, jajajjaja. Es creativa y su imaginación desbordante. Pero le cuesta leer. 

Nos ponemos juntas todos los días. Intentamos que sea algo divertido; escogemos libros afines a sus gustos; ella siempre elige en la biblioteca. Hemos probado también comics, cuentos, libros grandes, pequeños, con ventanitas, interactivos... Poco a poco parece que le va llamando la atención.. Pero se, desde lo más dentro de mi corazón, que puede que no sea lectora compulsiva como yo. Estoy intentando aceptarlo, aunque... siempre me queda una ligera esperanza. 

Y vosotros... ¿Erais o sois lectores? ¿Y vuestros peques?

Volver a empezar: Inicio de la cuenta atrás. Quejas y deseos.

La cuenta atrás ha empezado:

Septiembre ya está aquí y en breve la vuelta al cole, la vuelta a las extraescolares, las carreras para llegar a tiempo a todo, las alarmas por la mañana a horas intempestivas, los no me quiero levantar, tengo sueño, no me visto, no desayuno, no quiero entrar.. no no no no no. 

Es verdad que los padres lo estamos deseando. Las vacaciones de verano son muy largas mientras que nuestras vacaciones muy cortas. Y hay que hacer malabarismos para poder dejarlo todo estructurado. Gracias a los abuelos, campamentos de verano y demás. 

Pero sí, la vuelta al cole es la vuelta a la rutina. Muchas cosas buenas, pero también mucho estrés en nuestro día a día. 

Quejas para variar:

No estoy diciendo nada nuevo, la verdad. Pero quiero aprovechar para quejarme un poquito, como madre, de las previsiones de los colegios:

Directores, profesores,  sería importante dejar el curso siguiente cerrado en junio, comunicándolo todos a los padres para ayudar a ir buscando el material durante las vacaciones. 

De nada nos sirve que nos deis la lista de materiales si al final cambian. Tampoco sirve que nos deis esas listas si abajo del todo pone: ESPERAR A LA REUNIÓN ANTES DE COMPRARLO. Porque esa reunión la ponéis el 7 de septiembre y el curso empieza el 10. Y ahí estamos los padres haciendo una yincana, a precios de oro, para poder llevar todos los materiales a tiempo. 

Me joroba que ponga, por ejemplo, mochila. Que no especifiquen nada, y luego, cuando la compras de oferta, traiga ruedas y a 2 días de empezar, digáis que está prohibida por culpa del COVID. ¿¿Ahora que?? Me como la mochila con papas, no? Y así todo... Que si que forremos los libros, y luego en la reunión que no hace falta.. Que sean botellas reutilizables pero... Y así hasta el infinito. 

No cuesta nada dejarlo todo bien cerrado en junio, pasárselo a los padres y liberar un poco el estrés de septiembre. Por favor, no es tan difícil. 

Cuando cambien de ciclo, también vendría bien poder informar a los padres parque les vaya haciendo el cuerpo a los pequeños. Mi hija pasa a primaria, primero. Cambia de profesora, de amigos, de clase, de... ¿Qué cuesta ir adelantando ciertas cosas para ir diciéndoselo a lo largo de las vacaciones? Pues tu seño va a ser fulanita, estás con estos amigos antiguos, en la clase de arriba... Anticipación. 

Deseos:

Y ya, ya dejo de quejarme y os deseo tanto a padres como a profesores una magnífica vuelta al cole. Que el virus nos deje respirar y que los peques vuelvan a sus rutinas recuperando poco a poco la normalidad. Que poco a poco se flexibilicen las cosas y logremos cuidarnos todos. 

A los profes mucho animo para ese nuevo curso. Que vuestros días estén repletos de ilusión, de magia y de salud. 

A los peques que disfruten a tope. Que aprendan y se dejen llevar por la imaginación, la alegría, que jueguen, salten, corran y aprendan. 

Y a los padres que recuperen esa rutina que nos devuelve el equilibrio mental, y que todo vaya muy bien. 

¡¡¡A por el curso!!! ¿Tenéis todo preparado?

Eres una madre maravillosa - Lucía Galán Bertrand

Retomo la vuelta al blog con una reseña de un libro muy especial. En realidad es una trilogía pero se pueden leer sueltos y sin un orden preestablecido, aunque si preguntas a la autora, ella te diría que la primera es Lo mejor de nuestras vidas, luego pasaríamos a Eres una madre maravillosa, y terminaríamos con El viaje de tu vida. Aunque ya me leí la primera, hoy vengo a reseñar la segunda.


La autora:

Antes de nada quería presentar a la autora, Lucía Galán Bertrand. Si eres padre seguro, seguro que la conoces. Es pediatra, madre y una persona con un corazón enorme. Sensible y directa, clara y franca. La pediatra que todos querríamos en nuestras vidas de padres. Por cosas del destino, me ha tocado estar en otra comunidad autónoma y no podemos visitar sus Centros Creciendo, pero la tengo de consejera en Instagram: @luciamipediatra. Y si no la sigues, ya estás tardando porque te saca de multitud de dudas y te hace ver la vida con una luz diferente. 

Eres una madre maravillosa:

Como ya he dicho anteriormente, hoy voy a reseñar el segundo libro de la trilogía. Iba a empezar clasificándola, pero en realidad es difícil de hacer ya que aunque es NO Ficción, te metes tanto en las historias que nos cuenta Lucía, que parece que estés viviendo esos momentos en primera persona, allí, al lado de ellos y llorando a moco tendido. Porque sí, son unas novelas directas al corazón, sensibles, maravillosas, que hace que conectes con tu yo interior, con tu parte de madre y con tu bebé o niño como nunca lo has hecho. 

Este libro se centra en la maternidad sin olvidar también la paternidad. Nos abre los ojos a lo que nunca nos han contado: esas dudas, esa culpabilidad que nos persigue desde que tenemos a nuestro bebé en brazos y nos sueltan en casa, solos, sin más información ni conocimientos que aquellos que has ido cogiendo de libros y de tu entorno. Solo sabes que quieres hacerlo bien, mejor que bien, ser la mejor madre del mundo, la madre perfecta. 

Lucía nos abre los ojos a los problemas con los que nos encontramos, con lo que nos enfrentamos día a día, nos calma las dudas, nos informa de lo que nos podemos encontrar, nos aconseja, nos lleva de la mano a historias dolorosas, algunas con final feliz, otras no, y nos ayuda a aceptar que la perfección no existe, que cometemos errores, y que la vida nos va poniendo obstáculos que podemos superar con la ayuda de la familia, amigos, y nosotros mismos. 

Son capítulos cortitos, amenos, escritos de forma coloquial, nada de palabrejas raras, sino directas al corazón del lector. Es un libro emotivo, esperanzador y tierno, dulce pero al mismo tiempo duele, duele mucho. Porque como bien he dicho, te lleva de la mano a vivirlo en primera persona, estás ahí, con ellos en la consulta, recibiendo las mismas noticias, y llorando las mismas lágrimas que ellos. 

Sí, es un libro que debes leer con kleenex cerca, pero siempre lo hace buscando esa luz que hay en momentos donde la sombra y la oscuridad nos rodea. Son sonrisas con sabor a lágrimas, pero lágrimas de esperanza. 

Está escrito desde el corazón por una persona sensible, cuya profesión es su mundo junto con su familia y ha conseguido el tándem perfecto, aunque como ella bien dice, nadie es perfecto y no todos los días nos sentimos igual de bien. Pero ella le pone una sonrisa a la vida, y sigue adelante con sus sueños, llevándonos a nosotras con ella gracias a sus libros y sus redes sociales. 

Vuelta al cole. Época COVID

Llevo intentando escribir sobre la vuelta al cole desde que nos dieron la charla del nuevo curso, pero me está costando tanto... tantísimo...que como siga así voy a contar la vuelta al cole cuando termine el primer trimestre. Y oye, no vendría mal hacerlo para entonces, ya que el protocolo nos lo cambian cada dos días y así no hay quien encuentre una rutina estable... pero en fin.. A ver que sale de esta entrada con el patiburrillo que tengo en la cabeza entre la preocupación, el miedo y la ilusión de verla crecer e ir al cole contenta. 

Compras:

Antes que llegara septiembre, en mis vacaciones, me fui de compras para tener ropa para la peque, y por si nos confinaban me volví loca en el Tiger y en una tienda especifica de manualidades. Así que tengo para hacer manualidades para todo un año. Ups! 
Además, estuve mirando por Internet un lugar donde comprar mascarillas HOMOLOGADAS reutilizables, porque desde marzo estábamos usando las higiénicas y entre el dineral y el medio ambiente, mejor de tela reutilizables. Y compramos 3 para cada uno. Y una que es friki no pudo evitar comprar de Avengers y de Harry Potters. Para la niña de Sirena, de arcoíris y de la patrulla canina.

Sentimientos:

Cuando empezó a acercarse el momento, empezaron las disputas entre políticos y profesores, entraron también las AMPAS y por supuesto los padres. Ese abandono a la educación ha pasado factura a nuestras familias. Ha vuelto el MIEDO, el terror, la ansiedad, la inquietud, las preocupaciones... 

Hemos mandado a nuestros hijos a lugares sin medios suficientes para luchar contra la pandemia. Con un profesorado abandonado con los pocos medios que tienen, haciendo todo lo posible por hacer seguro un entorno no preparado; y encima, esos políticos ahogando a las familias, amenazando con luchar contra el absentismo con mano dura. Y mientras, los padres, con la cabeza hecha un lío y sin saber que es lo mejor para nuestros hijos. Con miedo a todo y con el alma en vilo. Porque.. si no los llevamos, ¿Quién puede ir a trabajar?

Con todas esas, nosotros decidimos llevar a la peque al colegio. Es una niña que necesita a más niños con los que jugar y sociabilizar. Le gusta la escuela y necesita ese contacto. Y qué cambio!! ¡Es otra niña!

Pautas Covid:

A pocos días de comenzar, tuvimos una reunión presencial para explicar cuales iban a ser las pautas para los niños de P5 (tres líneas, 5 años A, B y C) sin bajar ratios. Pautas que ya han variado tras 10 días de clases y que han hecho mover de nuevo los horarios familiares de horas de sueño, comidas, recogidas y entradas. Porque lo que me duelen en el alma en todo este lío de pandemia, es que no piensen en la CONCILIACIÓN. Un tema que siempre dejan olvidado. 

Empezaron contando cual iba a ser el periodo de adaptación: Los dos primeros días entrada a las 11.30H, salidas a las 13horas. Los siguientes dos días, entrada a las 11h. y salida a las 13.45h. Luego ya horario de 9.15h a 14.15 horas. 

¿Qué queréis que os diga? ¿Cómo puedo conciliar con ese horario trabajando como trabajo a 7 kilometros del colegio y con un horario coincidente justo en esas horas? ¿Tengo que pagar a alguien para que me la entregue y recoja? ¿Le digo a mis padres, mayores ambos, que lo hagan cuando el virus es a quien más ataca? De verdad que no lo entiendo. Se que lo hacen por los niños, pero tienen que pensar que hay padres que NO  pueden tener ese tipo de horarios de adaptación. 

Luego las entradas y salidas. El cole dispone de 4 puertas y las abrieron todas para que fueran escalonadas y no tuvieran contactos padres y tal... Tras 10 días han pasado a tener solo 3 puertas abiertas y a cambiar horarios. Ahora la llevamos de 8.45 a 13.45h. 

Las normas de convivencia en era COVID: Evidentemente imposible tener 1.5 m de distancia, no es necesario las mascarillas por ser menor de 6 años, pero quien quiera que las lleve, dos mascarillas para cambiársela en la mitad de la jornada. Se lavan las manos con gel cada dos por tres. Tienen que venir ya con la temperatura tomada desde casa. La seño lleva mascarilla y bata EPI. 

Hay que lavar el babi y la talega todos los días. Y la ropa también "estrenarla" limpia todos los días. 

Al principio sacaban a todos los de infantil juntos al patio así que la burbuja que pretendían hacer a la mierda: 140 alumnos todos junticos sin miramientos. Ahora parece que van a hacer dos recreos separados por tiempo.... a saber. 

Se que están haciendo esfuerzos titánicos para intentar que sea lo más seguro para los niños, profesores y padres.. pero lo que aparentemente debería de ser tranquilizador, es cada día más preocupante. No solo por el colegio en sí, sino por los corrillos de padres y cosas por el estilo.

¿Extraescolares sí o no?

Esa era otra de las dudas que nos surgió a la familia. ¿Metemos otra burbuja más o nos quedamos quietos? Éramos un mar de dudas. Hasta que llegó una carta desde la academia donde recibe clases nuestra peque. Las pautas de prevención eran 1000 veces mejores que en el colegio: Son solo 6 niños por clase. A pesar de ser infantil de 5 años, TODOS van con mascarillas; tienen una alfombra donde se limpian los pies antes de entrar con productos desinfectantes, le toman la temperatura, y le echan gel hidroalcohol. Distancia de seguridad y muchas canciones y juegos separados. Así que aceptamos el segundo reto de salud. Y ella encantada!!

Nuestra ratona:

El caso es que para ella, la vuelta al cole ha sido muy positiva. La peque está mucho más tranquila, más contenta, más concentrada, feliz y como siempre no para. 

Va al cole contentísima. Su talón de aquiles eran las entradas y la fila, pero este año, los primeros 10 días lo hacía con gusto e iba feliz cual perdíz. Desde ayer entran sin hacer fila, como los niños mayores, directamente sola hasta la clase, y no veáis que cambio. Todavía más feliz. 

Aguanta la mascarillas horas y horas.. Por la mañana lleva una, cuando llega la hora de comer se la quita, la pone en su plastiquito, la mete en la talega y cuando termina de desayunar, coge la limpia de su cajita y se la pone. No se la toca, no se la quita. Así que soy feliz por esa parte. 

Lo de la distancia de seguridad con sus amigos lo lleva peor. No lo puede evitar, pero con los adultos sí la respeta. 

La higiene también la lleva bien, me pide el gel cuando toca algo que no debe, y si está jugando soy yo la que se lo recuerdo. 

Nosotros, los padres:

Pues nosotros estamos preocupados, nerviosos y aterrorizados de que pueda coger el bicho y ponerse mala. Pero al verla tan contenta y feliz se nos pasa. 

Tenemos que hacer 2 lavadoras todos los días cuando nosotros hacíamos una a la semana. Pero es que una es para las mascarillas y otra para el babi y la talega (aprovechamos para meter lo que ensuciamos el día anterior). Así que el gasto en agua va a ser bonito. 

Hemos tenido que hacer encajes de bolillo para llevarla y recogerla estos días. Por desgracia siempre es mi marido que es autónomo el que sale perdiendo, y la verdad es que no se cómo arreglar eso, ya que en mi trabajo son bastantes estrictos con esto de los días.  Pero al final soy yo la que la llevo y él el que la recoge. No hay otra manera. 

La vuelta al cole está siendo muy diferente y estresante, pero estamos intentando hacer de ello una rutina y acostumbrarnos a vivir con el bicho y a seguir adelante con mucho cuidadito. Con mascarillas, distancia social y mucha higiene. Esperemos seguir bien. 

¿Y vuestra vuelta al cole?


 

Como mis ganas de ser madre Instagramer se fueron por el sumidero

Entrar en Instagram siendo madre es muy peligroso. Entre las casas perfectas de madres con tres hijos (impolutas, oigan); de madres dedicadas en cuerpo y alma a ellos con manualidades maravillosas variadas; los mensajitos sobre educación positiva megachachi... hace que tu nivel de madre caigan 3 pisos sin apenas despeinarse. Y la culpabilidad roza el extremo en el que casi te ahogas. 

Así que llega una de estas tardes, de las de 45º al sol, y decides poner en marcha un experimento que no solo has visto por Instagram y resulta chachi, sino que viene en el cuaderno de verano que le has comprado a tu hija. He aquí el enunciado:


Empiezo a preparar el material y me fijo en la cantidad de lavavajilla en comparación con agua... Una barbaridad.. pero bueno oiga, yo sigo la "receta". 

Termino y le explico a la ratona que esto es como lo que hace ella tooooodos los días con el vaso de agua y la pajita, eso que mamá no le deja hacer normalmente. Pues hala!! Que ya puede hacerlo a gusto. Y para innovar, mezclo lo del vaso con un colorante rojo, otro vaso con el negro... Así, innovando...


Todo iba bien, de vez en cuando le recordaba que no debía chupar para dentro, que solo SOPLAR. 
Me doy la vuelta para coger algo que se me había caído del suelo y escucho un gorgorito extraño y un llanto de angustia. Al mirar veo a mi hija con la boca negra (os recuerdo que le había echado colorante alimenticio) y con burbujas saliendo de la boca llorando enmorecía. 

Le limpio la boca, hago que escupa mientras juro en arameo relatando al más no poder. Mientras, el padre llama al servicio de toxicología: Leche!! Que no vomite y dale leche. Y yo pensando... ¿pero eso no era para la lejía? 

No se si os lo he dicho pero mi hija fue APLV, es decir, alérgica a la proteína de la vaca. La leche no la toma NUNCA. Aunque ya no es alérgica, la superó, no le gusta nada de nada. Pero la pobre iba haciendo su esfuerzo en darle buchitos, buchitos... 

No os preocupéis.. todo está perfecto. La niña perfecta, la madre con 1000 canas más, el padre hasta el mismo de experimentos... Le pregunté que qué había pasado, que por qué sorbió hacia dentro y la respuesta fue cuanto menos lógica: mamá, es que tenía que respirar, y se me olvidó quitar la pajita...

Así que mi idea de hacerme madre Instagramer, sacando esas manualidades tan maravillosa, se ha ido por el sumidero junto con las burbujas, el jabón y el colorante. Que no todo el mundo vale para eso, que.. si eso.. ya para otra vida...

El padre terminó la ficha del libro:


Veraneando en la ciudad. Vamos a refrescarnos: ideas

Cuando llegan los 40º de temperatura, me viene a la cabeza Dorothy del Mago de Oz,  deseando volver a Kansas, diciendo aquello de "se está mejor en casa que en ningún sitio, se está mejor en casa que en ningún sitio" Mientras unía los talones de esos zapatitos rojos. Por si no lo conocéis, os dejo aquí el fragmento, pero vamos, que ya estáis tardando en ver la película, eh?


Pues eso nos ocurre a nosotros con esas temperaturas. Que mejor en casa, debajo del aire acondicionado si es que se tiene, claro. El problema viene cuando tienes niña pequeña con muuucha energía guardada. No puede saltar a la cama elástica porque esta se le derrite en los pies, no podemos coger la bicicleta... Y aunque tenemos la suerte de tener piscina en casa de los abuelos, no siempre podemos tirar para allá. 

Se ven las manos de mi ratona con un globo verde lleno de agua.

Así que hemos tenido que ponernos a pensar cosas que hacer para poder estar fresquitos y disfrutar en familia.

Ideas que estamos llevando a cabo para refrescarnos en la ciudad:

- tenemos una piscinita mojaculos que le llamamos, en la que solo entra la peque, pero se lleva horas jugando dentro con los playmobils. 

- globos de agua y jugamos los 4... aunque intentando que el perro no los coja. Se me ocurrió la brillante idea de buscar los globos de agua que había comprado cuando ella era pequeñita, y de ponernos a jugar en el patio. Ella empezó feliz y contenta, pero conforme se le fueron cayendo de las manos.. se escondía para no jugar. Pero bien que se reía si al padre o a mí se nos caía de las manos. 

Al que le ha encantado es a Nilo. Ha disfrutado como un enano intentando cazar globos de agua y romperlos.

- Pompas de jabón: se pueden hacer caseras, o bien comprar. Yo me he hecho de un arsenal en el Aldi que salieron de oferta, ya que durante la cuarentena nos ayudó a sobrevivir y no volvernos locos. Así que me he hecho con algunos más. Ya sean de los de toda la vida, una pistola, y ahora una trompeta. 

Mi marido soplando por la trompeta y de esta saliendo pequeñas pompas de jabón pero a miles

- Trasvase de agua. Le ponemos un barreño, montones de botecitos y a pasarlos de uno a otro. Esto de pequeña le fascinaba. Ahora va perdiendo la gracia.  

- Pulpo de 8 brazos. Es un pulpo que se le enchufa a una goma y cuando viene la presión de agua, los brazos se le mueve poniendo perdido a quien esté cerca. Lo compré también en el Aldi. 

- La piscina de los abuelos, por supuesto, de la que disfrutamos 4 o 5 días a la semana. Tenemos una comunitaria, pero este año mejor nos quedamos en casa. No me fío mucho con esto del Covid19.

- Quedarnos dentro de cada debajo del aire acondicionado.  

¿Qué hacéis los días de calor cuando no tenéis playa o ríos cerca? ¿Alguna idea para poder llevarla a cabo con la ratona? Contadmeeeee, que se me acaban las ideas!

Destripando la Thermomix: Traducción Thermomix - cocina tradicional.

Desde que me independicé, me cuesta mucho ponerme a cocinar, debe ser porque mi madre es una cocinera maravillosa, de chuparse los dedos y.. no le llego ni a las suela de los zapatos. No es que no me guste cocinar, es que siempre me falta el tiempo y debo obligarme para comer bien, sano y variado. Desde que mi suegra nos regaló la Thermomix pues la cosa se hizo más fácil ya que cocinar con este invento es como cocinar para Dummies. Vamos, que si te sale mal... has leído a la inversa la receta (que no es la primera vez que me ocurre, ya os contaré lo último con mis magdalenas). 

Se ve la Thermomix inclinado desde arriba y con diccionario traductor de frances y alemán


Se me ha ocurrido, con ayuda del superlibro de la Thermomix, haceros una traducción para que podáis llevar las recetas que pongo en este blog a la comida tradicional. Porque todo tiene su por qué, su momentos, su forma, y su resultado. 

Así que me dispongo a destriparos la Thermomix:

Componentes y botones

A mi me regalaron el último modelo por aquel entonces, ya hace de eso unos 5 años, la TM5
Es táctil, con un libro electrónico puesto en el lateral que puedes ir cambiando por otros libros electrónicos, una pantalla con 3 botones, los más importantes: El tiempo, la temperatura y las velocidades. Y debajo otros 4 que son: una casa (te devuelve al menú principal), la balanza para el peso, el botón de espiga/turbo, y el giro a la inversa


Si no habéis visto una Thermomix de cerca en la vida, como me ocurría a mí por aquel entonces, está compuesta por el soporte de plástico donde se coloca el vaso sobre una resistencia. El vaso es como la olla de acero de toda la vida, luego tiene una tapadera con un agujero, y después tiene el varoma que es donde se hacen las cosas al vapor. 

El botón espiga es para amasar. El de turbo es para picar en ínfimas partículas, y el giro a la inversa es cambiar la dirección de las aspas del vaso de la Thermomix para que no corte, solo remueva. Por ejemplo en los platos de cuchara, léase lentejas, vamos, para que no te haga el puré, como le pasó a mi marido la primera vez.  Un puré buenísimo, pero puré, no lentejas. 

Las órdenes de las recetas de Thermomix suelen ser algo así como: meta el calabacín, los puerros, el aceite, y ponga: 5 min/varoma/velocidad cuchara. ¿Qué significa eso? Pues que tienes que irte a los 3 botones mágicos e ir pulsando y poniendo lo que va diciendo ahí.

Foto de la Thermomix TM5 y sus componentes básicos: vaso, tapadera, y varoma


Velocidades:

 ¿Qué es velocidad cuchara? Pues la velocidad que tu tendría si estuvieras dándole vueltas a la comida con una cuchara de madera, ininterrumpidamente. Sirve para remover. Así que si leéis en mi receta, velocidad cuchara, se traduce en remueva 5 minutos y luego le añaden la temperatura, en el ejemplo anterior, sería temperatura altas (varoma es el vapor, la máxima temperatura). 

De la velocidad 1 a la 3  para mezclar y emulsionar. Además tenemos que tener en cuenta si lleva o no lleva la mariposa, que no es otra cosa que un artilugio que usa la Thermomix para batir. 

De la velocidad 4 a la 6 es para trocear, mientras más velocidad, trozos más pequeños. 

De la 6 a la 10 es triturar, aunque siempre se ha de hacer de manera progresiva. 

La velocidad 9 y 10 es para moler, hacer harina, vamos. 

Temperaturas:
  • 37º es lo más bajo que podemos ponerlo, y es como para templar las cosas, ya sean purés, o para hacer fermentar la levadura.
  • 40-55º, calentamiento suave y para fundir por ejemplo el chocolate.
  • 60-80º, caliente agua para te o leche sin que se salga.
  • 100º, hervir agua, cocinar sopas y guisos para conservar nutrientes. 
  • 105-115ºC, almíbares. 
  • 120ºC, sofreir cebolla o carnes para extraer sabor. 
  • Varoma-, cocer los ingredientes al vapor. 







Unicornio marioneta con material reciclable.

El reto de esta quincena que nos ha mandado la seño para la ratona, es hacer un juguete con material reciclable. Después de mucho buscar por Pinterest, encontré algo de lo que me enamoré: un Unicornio monísimo marioneta.  Y aquí vengo a deciros como lo hemos hecho.

Unicornio hecho con el cartón del papel higiénico, con tapones de los tetrabrick, cuerdas y pajitas
 

Lo primero recopilar todo lo que había por casa que se pudiera usar. 

Materiales:

- 3 pajitas (si se puede del mismo color genial, las originales son de color rosa, pero nosotros solo teníamos una rosa y dos amarillas)
- 2 rollos de papel higiénicos
- tapones de tetabrick de leche.
- cuerda
- retales de goma eva, si tenéis con purpurina mejor que mejor. Yo he usado esos colores porque eran los que teníamos. Pero todo lo que sea color pastel rosa, amarillo, celeste y verdecito le vienen bien. 
- pistola de silicona, tijeras, lápiz para marcar, permanente para hacerle el ojo...

Foto de todos los materiales comentados encima de la mesa

Pasos que hemos seguido:

1. Pintar de blanco los cartones del papel higiénico. Uno de ellos lo cortamos un poquito más de la mitad para hacer de cabeza y luego a pintar. Ha sido la peque la que se ha encargado de ese paso. Después lo dejamos secándose mientras nos centrábamos en las patas. 
2. Cortamos 4 cuerdas con un tamaño parecido. Le abrimos agujeros a los tapones en el medio, y metemos la cuerda. Anudamos en la parte de abajo para que no se salgan. Luego cortamos las pajitas en pequeños trocitos; nosotros hemos puesto 4 por cada pata. Y lo insertamos por el otro cabito de la cuerda del tapón. 


3. Recogimos el cuerpo y la cabeza y empezamos a añadir partes. Con la pistola de silicona vamos pegando las patitas por uno de los agujeros del cartón del papel,  haciendo la parte de delante y otra la parte de atrás. Una vez que están todas pegadas, cogemos de la pajita que queda, y cortamos un trocito que será el cuello. También le insertamos una cuerda para que sea más fácil pegarlo. Ese cuello lo pegamos a la parte que hayamos decidido sea delantera. 

4. Luego de goma eva hacemos las orejas y el cuerno. Y todo lo que queramos añadirle. Y se la vamos pegando con la silicona. 

5. Añadimos la cabeza a la parte del cuello. Y por último hacemos con dos palos de polo lo que va a ir moviendo la marioneta, y le colgamos los hilos, pegándolos en la cabeza y en el culete del Unicornio. 

Quedando así:


Y así quedó nuestra marioneta. Os lo dejo por aquí por si algún día tenéis que decidir hacer una manualidad con material reciclable y no se os ocurre nada. ¿Os gusta? ¿Qué es lo más raro que os han pedido del colegio para hacer como trabajo con esto de la cuarentena?

Monkey balance: los amigos de los número (ABN)

Hoy os traigo un juego/herramienta que conocí gracias al Blog o Instagram de alguna compañera pero ahora no puedo poner en pie quien es. Así que ruego que me disculpe por no poder nombrarla.
Al cabo de unos días, Amazon me lo puso en bandeja y no pude evitarlo y lo compré. Es el Monkey balance, o lo que viene siendo una Balanza con forma de mono


En casa con esto del confinamiento, hemos tenido que empezar a hacer fichas sobre números, e ir intentando sortear los problemas que nos íbamos encontrando. Hemos tenido suerte que la peque tiene 4 años y tampoco el nivel es muy alto, pero.. hay niveles y niveles.

Contar ya sabía, los números los sabe reconocer hasta el 10 seguro.. y luego alguno que otro también los coloca bien a partir de ahí. El caso es que en el clase ya han empezado a hacer las casitas de los números o los amigos de los números. Lo que casi viene siendo sumar en mi época. Ah, es que ahora estamos en la época del ABN y  para los que somos de EGB.. telita. Y sigo diciendo que suerte que mi peque está en infantil, porque cuando me toque primaria, me veo estudiando el ABN ese. 


Para hacer los amigos de los número o la casita, siempre hemos tirado de clips, rotuladores, horquillas, chinchetas.. todo aquello que teníamos en mucha cantidad. Y desde que este ayudante mono llegó a nuestras vidas, lo usamos a él. Pero antes de deciros cómo hacemos la casita de los números, os voy a contar de que se compone el juego. 

Composición:

El juego está compuesto del mono balanza con sus platitos, los monitos pequeños, los números y unas cartas. Las cartas tienen distintos colores:
  • Las verdes son las del primer nivel, que es el reconocimiento de los números
  • Las púrpuras son las de contar
  • Y las azules son las sumas. 
El mono en sí es un juego hasta de 4 jugadores aunque también se puede usar individualmente. 

Forma de jugar:

Se escogen las cartas/nivel con las que vamos a jugar. El jugador más joven escoge una carta. 

En las cartas verdes hay un numero y los correspondientes monos. Hay que encontrar el número y colocarlo en uno de los platitos, y luego contar la cantidad de monos que hay y ponerla en el otro plato de la balanza. 

En las cartas púrpuras hay unos monos. Hay que contarlos y mirar cuantos hay. Luego contarl los monitos marrones y colocarlos en el plato de la balanza. Luego se tendrá que poner el número correspondiente en el otro plato y ver si se equilibra. 

En las cartas azules nos encontramos las sumas. Y la suma puede ser con números, o con monos, o con monos y números. Primero se pone el número o los monos en uno de los platos, por ejemplo 2+3, se pondría 2 y 3. Luego habría que calcularlo y poner el número en el otro plato, en este caso 5.  

Nuestra variante: la casa de los números o los amigos de los números:

El ejemplo lo voy a hacer con los amigos del 10 o la casa del 10 que he puesto ahí arriba. 

En uno de los platos ponemos el número 10. Escogemos 10 monos y ponemos los demás a parte y en el plato colocamos SOLO aquellos que nos diga la primera cuadrícula, en este caso el número 3. Entonces mi pregunta a la peque es: ¿cuantos monos tienes que sumar al platito para que de 10, es decir, se equilibre? Ella va añadiendo monitos y cuando se equilibra, o se queda sin monos en la mano, pone el resultado. Antes lo hacíamos con clips, con rotuladores, con lo que fuera, y nos iba bien. No hace falta el mono para eso, pero oye.. ella lo hace todo más feliz con su amigo el mono. 

En fin.. espero que os resulte interesante esta herramienta o juego. Ya me contaréis si os gusta la idea. Os dejo el enlace a Amazon.

Superando hitos: Montar en bicicleta. Orgullo y emoción.

Hoy vengo a contaros el nuevo hito superado de la ratona. Estamos super orgullosos de ella, no cabemos en nosotros mismos del gozo y es que la peque ya sabe MONTAR EN BICI SOLA.

Desde que nació vamos superando hitos y nos vamos hinchando de orgullo y uno de estos días explotamos. Hicimos una fiesta el día que pasó a la cama de mayores (con 1 año), cuando dejó el pañal (con dos y medio), cuando quitamos las barreras de las escaleras, cuando dejamos la trona, cuando dijo su primera trabada (pl como playa), cuando quiso que le quitáramos la barrera de la cama.... Pues ahora le ha tocado a la bicicleta. Verla pedalear con fuerza y valentía es una pasada. 

¿Cómo aprendisteis a montar en bici? 

En mi casa la bicicleta ha estado presente desde antes que yo naciera. No en vano mi padre es aficionado desde niño y sigue con sus pinitos en el ciclismo a pesar de los taitantos años. Mis padres se conocieron gracias a una excursión en bicicleta.. así de romántica es la cosa...  Así que cuando nací no lo hice con una bici bajo el brazo, porque no estaba la cosa para tirar cohetes, pero vamos.. que tardaron poco en ponérmela de reyes. Ruedines mediantes. Porque yo no se vosotros, pero yo pasé por los ruedines. Luego cuando llegó el momento de intentarlo sin ellos, mi padre me agarraba por la parte de atrás, y una de esas veces, me soltó. Cuando me di cuenta que iba sola, casi me "fostio" contra el suelo... 

En el triciclo manejable

Lo primero que le compraron a nuestra peque es una de esas bicis/triciclos que tienen un palo para tu empujarlas que nos vino muy bien. Eso incluso con un añito y algo. La montábamos ahí, le poníamos el cinturón y.. hala.. adelante. A dar vueltas por el parque. Pero claro, eso no es una bici como tal. 

Ahora se hace de manera diferente.... si quieres, claro, puedes hacer lo de toda la vida, a mi que me registren. Eh? Pero te cuento cómo lo hacen ahora y lo que hicimos nosotros  (no os imagináis lo que costó que los abuelos lo entendieran). 

Ahora NO SE PONEN RUEDINES NI SE COGEN A LOS NIÑOS POR ATRÁS. Que lo sepáis. 

Si no has aprendido a montar en bici, también te sirven estas directrices, así que coge lápiz y papel que empezamos:
Lo primero es buscar una bici que sea de tu altura y tamaño. Lo ideal es ir a una casa de bicicletas que os puedan echar una mano. Evidentemente con todos sus perejiles: frenos, casco y demás. 

Con la motito

  • Lo primero que deberíamos de hacer, es quitarle pedales y bajar sillín. ¿Por qué? Pues porque lo primero es coger equilibrio sobre la bici. Es decir,ir sentados, dándonos impulsos con los pies, e ir cogiendo el equilibrio sobre la bici. Si tenéis niños pequeños las motitos estas para empujar con los pies sirven muchísimo. Nuestra peque tuvo dos, regalo de los otros abuelos. Una cuando cumplió los dos años (pequeñita), y otra cuando cumplió los 3 (ya que se le quedó pequeña) y no veáis el mamotreto con el que se presentaron los abuelos.  Pero bicis, bicis, cuando cumplen  2 o 3 años tienen unas bicis sin pedales monísima que es la que le compramos a la ratona. Se les llama bicis de equilibrio. 

Mi pequeña con la bici
Aquí es donde nos dimos cuenta que no sólo se le había quedado pequeños los pantalones

  • Una vez que el equilibrio lo tienes superado, llega la dirección y el control de la bici. No solo hay que mantenerse erguido sino además cambiar de dirección sin matarse en el intento. 
  • Importantísimo una vez aprendido el equilibrio, la dirección y el control.... LA FRENADA. Aprender a frenar con el freno es primordial.  
  • Una vez pasados los puntos anteriores, deberíamos ponerle los pedales pero dejando el sillín bajado. Nada de jugarse la vida tontamente. Ya que el siguiente paso es saber impulsarse para iniciar la marcha. Poner un pie en el pedal, impulsarse y subir el otro en el pedal contrario. Super complicado. Con la ratona estamos en ese punto porque a pesar de saber todas las claves, hemos cometido el pecado de SUJETARLA por detrás. Solo en el inicio de la marcha. 
  • Evidentemente ya solo queda el pedaleo continuo. El saber mirar para adelante y no al suelo. De no ir de una punta de la calle a otra.. sino recto.. Ah, y es en esta fase cuando se SUBE EL SILLÍN. Antes no. 
Es un orgullo muy grande el ver como tu bebé, esa que hace nada aprendió a andar, se hace grande; a la vez que te entra pánico por lo rápido que va todo.


¿Vuestros peques tienen moto/bicicleta? ¿Cuando aprendieron a montar? ¿Y vosotros? ¿Recordáis ese momento?

Bizcocho donuts bombón

¿Creíais que por estar en desescalada no iba a seguir con las recetas colesterólicas, ricas y poco lights? Pues os equivocabais. Yo sigo con operación ballena, jajajjaja. Lo del bikini para el año que me viene mejor. 
Hoy os traigo una receta para chuparse los dedos literalmente y de light y saludable.. ejem.. tiene poco. Pero rica, a rabiar. Según la ratona, solo lo de dentro. Pero el padre y yo hemos rebañado hasta el último granito que quedaba en el plato. 


Esta vez la receta la tomé de Misthermorecetas, otro oasis de donde suelo coger más de una receta con Thermomix. Siento hoy no traer la receta hecha a mano normal pero no me atrevo. 

INGREDIENTES:

  • Para el bizcocho:

- 4 donuts clásicos, de los de toda la vida sin chocolate. Yo soy de las que, en el caso de los Donuts, tienen que ser los verdaderos. Pero podéis usar cualquiera. 

- 160 gr. de margarina o mantequilla a temperatura ambiente

- 50 gr. de nata líquida para montar (con 35% m.g.)

- 160 gr. de azúcar

- 4 huevos grandes (L)

-  180 gr. de harina de repostería 

-  2 cucharaditas de levadura Royal

- 1 pizca de sal

  • Para el glaseado de chocolate:

- 200 gr. de azúcar glas

- 75 gr. de agua

- 150 gr. de chocolate fondant 


PASOS A SEGUIR:

1. Precalentamos el horno a 170º. Acordaos lo que os conté en esta entrada, existen hornos que tienen una opción de precalentamiento, avisando y todo. Engrasamos con un poco de margarina o mantequilla un molde desmoldable en forma de corona. Y lo dejamos preparado. 


2. Ponemos los donuts y la margarina en el vaso de la Thermomix. Programamos 3 minutos, temperatura 50º y velocidad 4.

3. Añadimos la nata y el azúcar. Programamos 3 minutos, velocidad 3½.

4. Seguidamente, programamos 2 minutos, a velocidad 3½ y por el bocal vamos echando los huevos de uno en uno, dejando unos cuantos segundos entre cada uno para que se vayan integrando bien.

5. Incorporamos la harina y la levadura y la pizca sal. Mezclamos durante 10 segundos, a velocidad 2½. Terminamos de mezclarlo bien con movimiento envolventes con la espátula.

6. Vertemos esta mezcla en el molde reservado y horneamos durante 30-35 minutos, a 170º.



Sacamos, dejamos en el molde unos 15 minutos y desmoldamos y dejamos que se enfríe. 

7. Para el glaseado necesitaremos azúcar glass. Si no tenemos ese azúcar, pondremos 200 gr. de azúcar en el vaso limpio y bien seco y programamos 20 segundos, a velocidad progresiva 5-7-10. Con la espátula bajamos los restos que hayan quedado en la tapa y en las paredes del vaso hacia las cuchillas.

8. Medimos 150gr de chocolate bien en la balanza de la thermomix o en otro peso. Pesarlo en la Thermomix es fácil, lo hacemos usando un bol y poniéndolo encima de la tapa del vaso, pulsamos la tecla «balanza» y echamos el chocolate en trozos hasta que pese 150 gr. 
Una vez tengamos los 150g, los metemos en el microondas y vamos programando de 30 en 30 segundos hasta que se funda, removiendo cada vez que lo programamos. Lo dejamos apartado. 

9. Añadimos el agua, al azúcar del vaso y programamos 1 minuto a velocidad 3. Con la espátula, despegamos los restos que hayan quedado en las paredes y volvemos a programar 1 minuto más a velocidad 3.

10. Seguidamente, programamos 2 minutos y 30 segundos, a velocidad 3½ y por el bocal vamos añadiendo en chocolate fundido poco a poco. Tiene que quedar una crema.

Una vez esté el bizcocho frío, lo cubrimos con el glaseado de chocolate y dejamos que enfríe y se endurezca la cobertura durante 1 hora aproximadamente.


Parece un poco farragoso pero os prometo que está buenísimo y que merece la pena. Nosotros cuando terminó de enfriarse lo tapamos bien y aguantó sin endurecerse. El problema es que al taparlo nos quedamos con el chocolate en la cubierta. 

Sentimientos, organización y recursos de una crianza en confinamiento


Desde Madresfera nos lanzaban una pregunta en forma de Carnaval de post: la crianza en tiempos de coronavirus. Y llevo unos días mareando la perdiz porque no se ni como comenzar. 

Recordando:

Cuando hizo el mes de confinamiento, os fui contando como me sentía, mis sentimientos, cómo me influía personalmente, como lo hacía laboralmente y en mi faceta de madre. Os dejo el enlace

Más tarde, cuando llegó la 6ª semana, os dejé como estábamos llevándolo, como se sentía la peque y sobre todo mi enfado con tantos cambios, dimes y diretes de las salidas con los niños. Os dejo también el enlace

Actualidad:

Ya estamos en la 9ª semana. Hemos sido testigos de la salida de los niños, del inicio de la Fase 0 y de la Fase 1. Estamos en plena desescalada y la conclusión es la de siempre: Hay personas que son responsables y luego están las demás que no se ni cómo calificarlas. 

Ya con la salida de los niños fuimos testigos de las primeras locuras: De vecinos, primos y demás jugando juntos como si no hubiera pasado nada. Niños del barrio jugando juntos al fútbol cuando lo único que se permitía era pasear. Pasear. En Twitter puse nuestra primera salida. Mi ratona iba feliz con su moto y habíamos dado la primera vuelta a la manzana. Pasábamos de nuevo por delante de la casa cuando se paró y me preguntó preocupada: " Oye mamá, el presidente dijo una vuelta, ¿seguro que podemos dar otra?" Tiene 4 años y es más responsable que muchos de los que nos hemos ido cruzando desde entonces. 

Mi pequeña con la moto de niños pequeños que no tiene pedales y tiene que ir empujando con las piernas

En la fase 0 seguíamos viendo locuras, porque sí, somos muchísimos los que lo hacemos bien, pero otros muchos son para meterlos en casa y no volver a dejarlos salir hasta que esto acabe. Porque lo que no se meten en la cabeza, es que no solo se están poniendo ellos en peligro, sino al resto de la sociedad. 

En la fase 1 ha llegado el desfase de algunos: bares que han sido denunciados y multados por overbooking, y además personas que lo de la distancia de seguridad le suena a chino, casi 50 personas agolpandose en unos pocos metros cuadrados... ¿En serio? De verdad es tan importante tomarse una cerveza codo a codo con el vecino? ¿Tosiéndole en el ojo o escupiéndole en la frente? Han muerto muchas personas, hay mucho dolor, muchos enfermos, mucho trabajo de sanitarios para que lo tiréis todo por la borda por una p*ta cerveza. Desmoralizador, triste, injusto, doloroso....

Organizándonos:

Nuestra organización en casa sigue siendo la misma: Yo sigo trabajando, nunca he dejado de hacerlo (solo durante 9 días que me cogí de vacaciones) porque somos considerados esenciales. Mi marido es autónomo y durante la mañana se encarga él de la peque. Yo tengo media jornada por la mañana, salvo jueves por la tarde que también trabajo, y dos sábados al mes. Cuando llego a casa, tengo la comida puesta en la mesa y luego la peque es mía. 
Ellos por la mañana se han duchado, desayunado, han jugado, dado una vuelta (cuando ya se podía) o si no gimnasia, circuito cuando no se podía salir. Hace 2 semanas compramos una cama elástica como os contaba en este Miércoles Mudo. Así que digamos que mi marido se encarga de la parte física. 
Después de comer la peque es mía para que el padre pueda avanzar en el trabajo. Nos ponemos con la tarea. Entre los deberes que le ponen en el cole, y las que le pongo yo, y el Smartick vamos tirando en cuestión de tareas. No hemos faltando ni un solo día, bueno, los domingos son más lights. Trabajamos los números, las letras, hemos empezado con la lectura poco a poco. Pero eso porque soy muy cabezona. En el cole digamos que lo llevan demasiado tranqui. Tiene 4 años y no me preocupo, pero por mi cuenta voy avanzando como puedo.

Es un juego donde se le pone una imagen y de manera de puzzle tiene que ir escribiendo la imágenes con piezas

Tras la tarea y si no ha salido a la calle, nos vamos a dar una vuelta al parque grande. Volvemos y merendamos. Luego un poco de saltos en la cama elástica. Juegos juntos (los tres o cuatro si puede jugar el perro). Un poco de tele, cena y a dormir. 

Como veis poco o nada de tiempo para cocinar, limpiar o hacer mi vida propia. Tras acostarla lo intento pero estoy tan cansada que poco más puedo hacer. Pero en fin.. Me toca darme la paliza el fin de semana para mantener la casa lo más arreglada posible. Los 9 días de vacaciones los usé para hacer la limpieza anual. Soy asmática y la alergia me estaba matando. 

Recursos:

Por suerte disponemos de casi todos los recursos de hoy en día: tenemos tablet para ponerse en contacto con la seño, hacer los deberes, mi ordenador cuando la tablet se queda corta, smartick para que avance en matemáticas (estoy muy contenta), Internet, alguien en casa para cuidarla... Lo que nos falta es tiempo. Porque no damos más de nosotros. Nos faltan horas en el día.

Y ya no os cuento donde queda la paciencia, las ganas, la ilusión.. Hay días mejores que otros, pero los malos son terribles. Entre la pérdida por culpa del covid, las preocupaciones, el estrés, la tensión laboral, la sensación de falta de seguridad, el miedo, la incertidumbre, el futuro... 
Vamos criando como podemos, como amanecemos cada día. Vamos haciendo lo posible por ser felices. 

Horno: despiste, símbolos, posiciones y sorpresa.

Hoy vengo a compartir una entrada diferente, por si hay alguna madre despistada como yo.

Veréis: cuando llegué a esta casa y nos dispusimos a comprar electrodomésticos y tal, metimos todos las instrucciones y sus garantías en un solo cajón. Ahí, unos encima de otros y allí se quedaron por años y años.

Luego me dio por cocinar y... para qué mirar los manuales... cocinamos sin instrucciones y sin nada, a pelo, ahí.. averiguando las cosas como si no hubiera un manual. Y así me va.


El otro día intenté hacer un bizcocho y me salió muy mal, pero mal nivel  chungo.. y pensé: ¿y si el problema es que NO CONOCÍA MI PROPIO HORNO? Hoy he hecho otro bizcocho, pero antes he buscado las instrucciones y he descubierto muchísimas cosas super interesantes. Así que aquí vengo yo a compartirlas con vosotros por si sois igual de despistados y aventureros que yo.

Iconos o símbolos:

Mi horno es un horno integrado Balay. Ah bueno, por si alguien no lo sabía, los hornos, hornos, se les llama integrados. Curioso. Así que eso, ahí lo dejo: hornos integrados. No es pirolítico de esos pero no vamos a quejarnos que al menos funciona y lo hace divinamente. O eso espero.

Todos tienen unos símbolos más o menos iguales. Y yo no sabía para qué funcionaban cada uno aunque me lo podía imaginar. Pero esta mañana me los he estudiado para ver si no pifiaba el bizcocho,  así que aquí vengo a contaros los símbolos y para qué sirven cada uno:

Primer cuadrado con linea horizontal abajo, otro con linea horizontal arriba y abajo, y otro igual pero con un símbolo de ventilador en medio.


El primero que vemos es el del cuadrado con la linea horizontal abajo. Eso no tiene ninguna duda, significa que el calor viene abajo, calor inferior. ¿Pero sabéis para qué usarlo? Pues por lo visto para confitar, hornear y gratinar. Sí, yo me he quedado igual.

Luego tenemos el de las dos lineas uno arriba y otro abajo, evidentemente significa que el calor viene tanto de las resistencias de arriba como de abajo. Se usa en pasteles, gratinados y carne magra cuando está en rejilla. Es decir: El horno tiene siempre dos accesorios (por lo menos el mío), las rejillas y la bandeja del horno. Si lo pones en rejilla, esta posición es perfecta para eso que hemos dicho. Si pones la bandeja, es ideal para galletas de mantequilla, por ejemplo...

Y por último el que yo siempre usaba, para todo, sin distinción: El que tiene una linea horizontal arriba y abajo con el símbolo del ventilador. Y significa aire caliente. Se usa para pasteles y reposterías. Una turbina situada en la pared posterior del horno distribuye el calor de forma uniforme. También es ideal para la pizza fresca, las empanadas y las magdalenas. Siempre en bandeja. 

Dos cuadrados, uno con el signo del grill arriba. El otro cuadrado igual pero con el signo del ventilador.

Estos como habéis podido imaginar, son los iconos de grill, peeeero hay que tener en cuenta para que usar cada uno. En estos me he reído un rato. A ver... 
El primero que solo tiene el símbolo del grill es para amplia superficie. Es decir que sirve para asar al grill filetes, salchichas, tostadas y pescados. Se calienta toda la superficie por debajo de la resistencia del grill. 

Mientras que el segundo que además de este símbolo tiene el del ventilador,  se usa para asar piezas de carne, ave y pescado. Se conectan las resistencias y el ventilador de manera alterna así va repartiendo el calor. 


Y por último el mío tiene este símbolo que es el de un horno de leña. Es una opción donde el calentamiento viene de la parte inferior y funciona también el ventilador. Se usa para pizzas frescas, refrigeradas y congeladas, para hojaldres, empanadas o cocas. Y también para repostería.

Posiciones:

Además de saber en qué botón ponerlo es interesante saber que también se puede jugar con las posiciones. Hay 5 alturas a las que poner la rejilla o la bandeja, yo siempre la coloco en el número 3... La 1 yo pensaba que era para achicharrarlo.. así que.. la 3 me pareció ideal.
Pero está visto que es interesante para asar la carne de cerdo, por ejemplo. El pollo y pavo, en la posición 2.  Pero lo que me ha dejado muerta, matá y moría, son las quiches... en la 1, posición 1. Y yo poniéndolo todo en la 3...

Sorpresa:

Y oigan, no se vayan todavía que aun hay más.. Un botón.. monísimo, que yo pensaba que era solo para bloquear.. pues... agarraos, también funciona para calentamiento rápido. Sí, sí... calentamiento rápido. Eso que te dicen antes de empezar la receta: "vaya poniendo el horno en 170º mientras va haciendo la receta". Pues oigan.. que hay un botón!!! Que el horno coge la temperatura programada con gran rapidez y te avisa!! Te avisa!!!!

En fin, aquí sigo.. haciendo nuevos descubrimientos. Acabo de ver que se puede quitar hasta donde se coloca a distintas alturas. En serio.. que interesante esto de leerse los manuales....

¿Y vosotros? ¿Habéis descubierto usos y botones nuevos de algo comprado desde hace tiempo?

6ª Semana de cuarentena. Sentimientos mezclados ¿Esperanza o Enfado?

¿Cuánto llevamos ya? ¿6 semanas? ¡Un mes y medio de cuarentena que se dice pronto! Parecía que empezaba a verse algo de luz al final del túnel. O eso pensaba yo... o sí, o no.. O.. yo que se. Así me encuentro. Un batiburrillo de sentimientos. No creía que la luz fuera a ser  una luz potente y brillante, sino un cambio de luminosidad del tono de grises. Una leve esperanza que empezaba a abrirse camino. Pero estamos viviendo en una continua subidas y bajadas de ánimos y sentimientos.

Los personajes de la película, del revés. Inside out

De la esperanza al enfado:

Comentaban que a partir del 27 de abril los niños podrían salir a la calle. Me sentí super esperanzada pero a la vez nerviosa y con mucho miedo, de que el bicho estuviera por ahí fuera, a la vuelta de la esquina. Era como una especie de brisa fresca en esto del confinamiento. Parecía que todo iba a mejorar, solo nos quedaba saber cuales iban a ser las condiciones.
Y estas llegaron, y fue como un cubo de agua fría en la espalda: solo podían salir acompañando al adulto a hacer lo que ya podían hacer. Es decir: ir a comprar, a la farmacia....  ¿En serio? ¿Dónde más gente hay? ¿Donde realmente puede haber virus por todos lados? Me salió la rabia, el enfado y muy dolida, con la esperanza por los suelos.

Del enfado a la esperanza de nuevo:

Luego recapacitaron y volvieron para decir que se habían equivocado, que a partir del domingo podrían salir con un adulto a dar un paseo. UN PASEO! Qué bien suena, de verdad. No podremos ir muy lejos, solo 1 kilómetro, podrán llevar un juguete, y siempre respetando la distancia de seguridad. Un paseo! Lo necesitamos. Tenemos miedo, sí, pero ese aliento de aire fresco es necesario en casa.

Ambos personajes con un recuerdo en la mano. La esperanza

Nuestra ratona es un manojo de nervios, necesita quemar mucho, pero mucho. Si no desfoga se le va acumulando y cuando no puede más, a los dos o tres días, rebosa y explota.
Es buena, dulce, sensible... muy activa, dinámica, no para ni de moverse, ni de hablar... Pero cuando rebosa, el sentimiento le invade y llora amargamente. Es un llanto que ella misma te explica que no puede parar, que no sabe por qué llora. Solo que tiene que llorar.
Puede viendo una peli o dibujitos o por que le has llevado la contraria y se ha quedado triste. En un día normal no pasaría nada más que un mohín, pero esos días de rebose.. es el no va más. Pero no como rabieta (otros días sí), sino de angustia. Un llanto que sale de dentro y asusta por el dolor que transmite.

El otro día llegó a coger una minimaletita y dijo que se iba de casa. Que no quería vivir aquí. Que papá y mamá le hacían llorar de vez en cuando (cuando se frustra) y que se estaba sintiendo mal.
Uffs. Dolió mucho. Pero tras hablarlo largamente conseguimos calmarla. Al día siguiente ya estaba como nueva dispuesta a sonreír y seguir moviéndose cual lagartija.

Mi niña va madurando y lo voy viendo cada día que pasa. Ya no es el bebé que cogía rabietas por nada.. ya le pone a cada cosa su nombre, se intenta explicar y te da razones. Cada vez se expresa mejor y te deja a la primera de cambio con la boca abierta.

Creo que explicándole las cosas sería posible una salida segura. O eso esperamos. Estamos asustados pero ilusionados. Pero sí, en casa el domingo daremos nuestro paseito. Será pequeño, quizás a la esquina. A que nos acompañe a tirar la basura, y sacar a Nilo. Si vemos que va bien, que no se vuelve loca de remate, jajaja, al día siguiente iremos aumentando la distancia (no mucho porque tenemos lo del kilómetro). Ya os iré contando.

¿Y vosotros? ¿Cómo os estáis sintiendo?

Cómo me siento tras 4 semanas de cuarentena

Hoy vengo a hablar de mí, de como me siento después de.. espera que los cuente que ya no se ni en qué día vivo, la 4ª semana de cuarentena, porque nosotros, nos metimos en casa un 13 de marzo antes de que decretara el estado de Alarma aquí en Andalucía.

No se deciros cómo me siento porque parece que esté metida en un vagón de la montaña rusa.
Mujer sentada en la cama con la cabeza entre los brazos. Fotografía en blanco y negro.

En el trabajo:

Quizás hasta ahora no he sido verdaderamente consciente porque yo soy de las esenciales, de esos trabajadores que tienen que continuar, como pueden, con su vida laboral. Y creedme que me jode.
No, no me jode porque tenga miedo, que lo tengo, porque tenga ciertas discrepancias con alguna compañera, que la tengo, sino porque el propio gobierno que ahora nos llama esenciales, es aquel que nos puso un 21% de IVA por ser una profesión de "lujo". Porque los veterinarios tenemos el 21% de IVA mientras un dentista no. Pues chicos.. ahora no lo entiendo.

Sí lo entiendo por mis pacientes. Porque si se ponen malos queremos estar ahí para ayudarles.
Estamos trabajando con la seguridad que podemos. Nosotros no tenemos mascarillas como el 70% de los españoles. Yo como asmática tenía dos del año la pera que uso para hacer el cambio de armario, y esas son las que me pongo. Luego guantes sí, gracias a dios. Y aun nos queda gel hidroalcohólico. Poco, pero tenemos.
Los clientes no pasan a consulta, solo los pacientes. Hacemos la anamnesis previa en el pasillo y solo traspasan la puerta los perretes o gatetes. Salvo excepciones. En mi caso solo 3 excepciones en lo que llevamos de cuarentena.

Son momentos tensos ya que somos de 2 a 3 personas trabajando y nos cruzamos, respiramos el mismo aire.. y a pesar de que desinfectamos todo 1000 veces siempre estás con la incertidumbre de lo que pueda pasar.

En casa:

Cuando llego a casa me desnudo en el sótano y me pongo otra ropa. Dejo los zapatos arrinconados, y subo a ducharme como loca. Luego puedo besuquear a la enana y comérmela enterita porque aunque lo intento, eso no puedo negárselo.

Hay días que estoy bien, fuerte, serena, paciente. Otras estoy hecha un mar de lágrimas o con un pellizco en el corazón y en el alma.
He aprendido a ver las noticias 1 sola vez al día, y siempre resumido. No quiero quedarme atrás, pero tampoco quiero ver tanto dolor hora a hora, segundo a segundo, es como vivir con el corazón estrujado durante todo el día y.. la ansiedad me estaba comiendo.

La peque se sigue portando como una valiente y aunque hay días que se porta peor, se está comportando maravillosamente. Nos está dando una lección impresionante.

Pero yo sigo sintiéndome mala madre porque aunque intento ser superwoman, no lo soy.

Intento que no vea mucho la tele, al día puede verla hora o hora y media en total. Que esté contenta, jugamos con ella, la mantenemos ocupada, además le ponemos circuitos y cosas para que desfogue, hacemos las fichas que nos han pasado y las que encontramos para que se entretenga y no pierda lo aprendido. Buscas la manera para encontrar cosas nuevas todos los días para que no se aburra o se sienta encerrada. Te mantienes sonriente hasta que no puedes más y te derrumbas.  Y escuchas como te pide perdón cuando no debe hacerlo, y se lo explicas con una sonrisa entre lágrimas. Le dices que no es culpa suya, que no ha hecho nada mal, que solo es tristeza y miedo todo junto. Y ella te pregunta si es miedo al lobo.. o a las arañas (su nuevo talón de aquiles), y le digo que no. Que tengo miedo a que le pase algo a mis seres queridos, a la incertidumbre de qué va a pasar, hasta cuando estaremos así, cuando volveremos a la normalidad que conocemos.... y si pillaremos el bicho.

Luego entras en Twitter y ves lo maravillosos padres que son todos. Los consejos tan ideales que dan para esa disciplina positiva, esa crianza respetuosa, ese apego, esos consejos que hace que te sientas mil veces más mala madre porque recuerdas el grito que le diste en cierta ocasión, o cuando no pudiste más y encendiste la televisión mientras te ibas al baño a llorar a escondidas.
Por favor... no más consejos, no más disciplina positiva y lo divino que van a estar nuestros hijos cuando esto termine si los educamos en positivo y lo malos que van a ser sus recuerdos si nos dejamos llevar por lo que tenemos interiorizado.

No soy malamadre e intento educarla lo más positivo, con apego y todo lo que podáis imaginar, pero soy humana. Una humana cuya paciencia hay días que ni existe y tiene que sacarla, y sí, algún grito se ha escapado. Pero luego he pedido perdón y he dado la explicación.

Así es como me siento esta noche, mañana será otro día. Otro día para aprovechar con los que más quiero. Para jugar con la peque, disfrazarnos, cantar, pintar....Para hablar con mis padres por el teléfono y con mi familia política. Para chatear con los amigos, para disfrutar de los tweets, comentarios y fotos de Instagram. Para seguir sobreviviendo.

Cocina con peques: Galletas con trocitos de chocolate o lo que la cuarentena te deja.

No suelo ser mucho de recetas. Creo que de lo que llevo de blog, de años, solo he compartido una, ejem.... jajajjaa. Eso sí, una de escándalo, eh? Fácil, rápida y buenísima. ¿que no te acuerdas? Pues mi trenza de chocolate!!!

Hoy os traigo unas galletas que siempre lleva una amiga en el tupper cuando nos reunimos en el parque juntos con los plátanos y las manzanas. Ella provee de frutas a todos los niños, y cuando ya se la han comido, saca este manjar de galleta y terminamos picando todos.

Fotos de las galletas en un plato colorido.

Hay veces que las ha traído de lacasitos, otras de trocitos de chocolate. Así que en cuanto pude le pedí la receta y aquí os la traigo. Os voy a dejar literalmente la receta como me la dejó ella. Luego os diré por culpa de la cuarentena lo que al final terminé usando.. No son las mismas, pero.. estaban tela de ricas.


Ingredientes:

- 100 gr de mantequilla
- 90 gr azúcar moreno
- 45 gr azúcar blanco
- 1 huevo
- 220 gr harina
- Una cucharada de levadura
- Un poco de esencia de vainilla
- Pepitas de chocolate, lacasitos... etc..

1. Lo primero que tenemos que hacer es derretir la mantequilla. La ponemos luego en un bol y añadimos el azúcar moreno y el azúcar blanco. Mezclamos.

2. Añadimos el huevo y mezclamos bien todo en un bol

3. Ir añadiendo poco a poco la harina y la levadura. Por último la vainilla

4. Mezclamos todo y añadimos las pepitas de chocolate, lacasitos o lo que más te guste.

5. Colocamos en una bandeja de horno (con papel de horno) bolitas de la masa separadas entre sí unos 5 cms.

6. Ponemos el horno a 220º  y las dejamos unos 8 o 10 minutos (sacarlas cuando las veamos morenitas, aunque no mucho).

Nuestra experiencia:

Como veis no tiene mucha historia. Y estaba yo muy feliz pensando en mis galletas. Así que arrastré a la ratona a la cocina y nos pusimos manos a la obra.

La peque subida a su torre Montessori hecha en casa, y dando vueltas a la mantequilla hasta derretirla

Primer problema que nos encontramos: No tenemos azúcar moreno, así que decido poner todo de azúcar blanco. Es decir que en total de azúcar pondríamos: 135 gr

Añadimos la mantequilla derretida, el azúcar, el huevo y... anda.. Harina de fuerza no tengo.. pero.. espera! Aquí hay una de bizcocho! Esto es un dulce así que va a venir divino. Ea!! A la cazuela!! HARINA BIZCOCHO.

Remuevo, remuevo... Levadura sí tenemos... Vainilla? Ummmm... tengo azúcar avainillado. Yo creo que.. sí.. por qué no ?? A la cazuela también!!

Pues eso, la peque removiendo el huevo y uniéndolo al azúcar.

Ya nada más que nos queda añadir los lacasitos que tenía preparado y... PUAAAAAJ!! Un gusano en los lacasitos!! Quitaaaaaaa. A la basura! ¿Y ahora que le pongo yo a las galletas? Anda... si aquí hay conguitos.. esto.. pues... A LA CAZUELA!!

La pongo tal como me dijo mi amiga, con 5cms de distancia, la meto en el horno. Me doy la vuelta y mi ratona gritando: Mamaaaaa, se están juntando. Ah.. pues sí.. Creo que esto está levando demasiado. Ejem... Pero.. no pasa nada.



Cuando saqué las galletas, más que galletas eran bizcochitos de estos dulces y blanditos. Nos pusimos las botas en la cena... y para el desayuno. Eso sí, días posteriores iban endureciéndose. Así que hay que comerlas rápido.

Resumen: Si pones harina de bizcocho en vez de harina de fuerza, levan más por la levadura que ya llevan, y son más esponjosas, menos galletas y más bizcocho.

Buenísimas, eso sí. Recomendables como la queráis hacer, bizcochos o galletas.