En casa nos estamos tomando las cosas con muuuucha tranquilidad. Solo vemos a la familia directa y con mascarillas y distancia de seguridad. Algún amigo de la ratona pero lo mismo, con seguridad, pero es que la peque ya lo iba necesitando... Y poco más. Seguimos pidiendo a domicilio solo donde tenemos confianza y comprar, una vez cada semana y media si se puede.
El primer amigo de mi hija en cumplir año lo hacía el pasado viernes. Es uno de esos amigos que pertenece a nuestra tribu, como se le dice ahora a un grupo de amigos que nos apoyamos y disfrutamos de la compañía, excursiones y que cuando tenemos problemas nos intentamos ayudar como sea. La madre, Amiga con mayúscula, nos invitó pero sin compromiso, que sabe que la cosa está muy mal y el miedo es grande.
Nos lo planteamos y fueron muchas cosas las que inclinaron la balanza hacia el SÍ:
- lo primero la necesidad de nuestra pequeña en ver de nuevo a sus amigos. Lo necesitaba como el comer. Lloriqueaba diciendo que quería ver a sus amigos, que cuando se iba a ir el virus...
- Luego nuestras ganas de socializar también. Ya se iban necesitando las risas y las conversaciones. Se les echaba mucho de menos.
- Que era en el parque, al aire libre, donde podemos mantener las distancias, ellos jugar desfogando lo que estos meses no les ha dejado, y donde menos transmisión hay.
- Que era un grupo reducido de niños (dentro de lo que suelen ser los cumpleaños de ahora).
Así que fuimos. Padres con mascarillas y guardando las distancias. Nuestra peque también la llevaba. Se portó como una bendita, a pesar de que alguna que otra vez salió llorando por frustración. Es lo que tiene ser hija única y vivir en confinamiento durante tanto tiempo.
Lo único que me hizo pensar y tengo que darle vueltas en nuestros futuros cumpleaños es el momento SOPLAR VELAS EN LA TARTA. Vamos a tener que cambiar la forma de hacerlo. ¿Cómo?
- No se si soplando solo un trozo que es el que se va a comer el niño
- Si haciendo una mini-tarta para la familia que convive y otra para los invitados...
- si poniéndole papel de film.. si... No se..hay que pensarlo.
- Una amiga ha dado una idea muy chula, y son las cubre-tartas del mercadona. Se le cubre, se le pone una vela, y cuando se termine de soplar, se le quita el cubre-tartas. Mmmm.. no se.. otra idea que añadir.
Por cierto, el cumpleaños fue un éxito. Padres contentos y tranquilos, niños desfogados y felices. Además que tuvieron un plus: un protagonista que no quiso estar en el cumpleaños pero suele estar en plena Naturaleza: un pájaro muerto. Si.. fue el protagonista del cumpleaños. Todos los niños corriendo ladera arriba, ladera abajo gritando: un pájaro muertoooo, un pájaro muertoooooo. Jajajajjaa.
Primer cumpleaños post-cuarentena super positivo.





