Con mascarillas, distancia de seguridad puesto en el suelo con un cordel para que los peques no se acerquen, y por supuesto, las pompas con un artilugio hechos por el propio hombre, nada de soplar... Un momento mágico en un ambiente único: la Plaza de España de Sevilla.
Al atardecer, aparece el señor de las pompas, como lo llama mi hija, que se pone allí con su cubeta de agua y jabón, su artilugio para hacer pompas y recrea un momento mágico para niños y no tan niños. Porque muchos somos los que disfrutamos persiguiendo las pompas y disfrutando de hacer fotos en tan especial situación.
Muy recomendable para inmortalizar la familia y la plaza.
