Desde Madresfera nos lanzaban una pregunta en forma de Carnaval de post: la crianza en tiempos de coronavirus. Y llevo unos días mareando la perdiz porque no se ni como comenzar.
Recordando:
Cuando hizo el mes de confinamiento, os fui contando como me sentía, mis sentimientos, cómo me influía personalmente, como lo hacía laboralmente y en mi faceta de madre. Os dejo el enlace.
Más tarde, cuando llegó la 6ª semana, os dejé como estábamos llevándolo, como se sentía la peque y sobre todo mi enfado con tantos cambios, dimes y diretes de las salidas con los niños. Os dejo también el enlace.
Actualidad:
Ya estamos en la 9ª semana. Hemos sido testigos de la salida de los niños, del inicio de la Fase 0 y de la Fase 1. Estamos en plena desescalada y la conclusión es la de siempre: Hay personas que son responsables y luego están las demás que no se ni cómo calificarlas.
Ya con la salida de los niños fuimos testigos de las primeras locuras: De vecinos, primos y demás jugando juntos como si no hubiera pasado nada. Niños del barrio jugando juntos al fútbol cuando lo único que se permitía era pasear. Pasear. En Twitter puse nuestra primera salida. Mi ratona iba feliz con su moto y habíamos dado la primera vuelta a la manzana. Pasábamos de nuevo por delante de la casa cuando se paró y me preguntó preocupada: " Oye mamá, el presidente dijo una vuelta, ¿seguro que podemos dar otra?" Tiene 4 años y es más responsable que muchos de los que nos hemos ido cruzando desde entonces.
En la fase 0 seguíamos viendo locuras, porque sí, somos muchísimos los que lo hacemos bien, pero otros muchos son para meterlos en casa y no volver a dejarlos salir hasta que esto acabe. Porque lo que no se meten en la cabeza, es que no solo se están poniendo ellos en peligro, sino al resto de la sociedad.
En la fase 1 ha llegado el desfase de algunos: bares que han sido denunciados y multados por overbooking, y además personas que lo de la distancia de seguridad le suena a chino, casi 50 personas agolpandose en unos pocos metros cuadrados... ¿En serio? De verdad es tan importante tomarse una cerveza codo a codo con el vecino? ¿Tosiéndole en el ojo o escupiéndole en la frente? Han muerto muchas personas, hay mucho dolor, muchos enfermos, mucho trabajo de sanitarios para que lo tiréis todo por la borda por una p*ta cerveza. Desmoralizador, triste, injusto, doloroso....
Organizándonos:
Nuestra organización en casa sigue siendo la misma: Yo sigo trabajando, nunca he dejado de hacerlo (solo durante 9 días que me cogí de vacaciones) porque somos considerados esenciales. Mi marido es autónomo y durante la mañana se encarga él de la peque. Yo tengo media jornada por la mañana, salvo jueves por la tarde que también trabajo, y dos sábados al mes. Cuando llego a casa, tengo la comida puesta en la mesa y luego la peque es mía.
Ellos por la mañana se han duchado, desayunado, han jugado, dado una vuelta (cuando ya se podía) o si no gimnasia, circuito cuando no se podía salir. Hace 2 semanas compramos una cama elástica como os contaba en este Miércoles Mudo. Así que digamos que mi marido se encarga de la parte física.
Después de comer la peque es mía para que el padre pueda avanzar en el trabajo. Nos ponemos con la tarea. Entre los deberes que le ponen en el cole, y las que le pongo yo, y el Smartick vamos tirando en cuestión de tareas. No hemos faltando ni un solo día, bueno, los domingos son más lights. Trabajamos los números, las letras, hemos empezado con la lectura poco a poco. Pero eso porque soy muy cabezona. En el cole digamos que lo llevan demasiado tranqui. Tiene 4 años y no me preocupo, pero por mi cuenta voy avanzando como puedo.
Tras la tarea y si no ha salido a la calle, nos vamos a dar una vuelta al parque grande. Volvemos y merendamos. Luego un poco de saltos en la cama elástica. Juegos juntos (los tres o cuatro si puede jugar el perro). Un poco de tele, cena y a dormir.
Como veis poco o nada de tiempo para cocinar, limpiar o hacer mi vida propia. Tras acostarla lo intento pero estoy tan cansada que poco más puedo hacer. Pero en fin.. Me toca darme la paliza el fin de semana para mantener la casa lo más arreglada posible. Los 9 días de vacaciones los usé para hacer la limpieza anual. Soy asmática y la alergia me estaba matando.
Recursos:
Por suerte disponemos de casi todos los recursos de hoy en día: tenemos tablet para ponerse en contacto con la seño, hacer los deberes, mi ordenador cuando la tablet se queda corta, smartick para que avance en matemáticas (estoy muy contenta), Internet, alguien en casa para cuidarla... Lo que nos falta es tiempo. Porque no damos más de nosotros. Nos faltan horas en el día.
Y ya no os cuento donde queda la paciencia, las ganas, la ilusión.. Hay días mejores que otros, pero los malos son terribles. Entre la pérdida por culpa del covid, las preocupaciones, el estrés, la tensión laboral, la sensación de falta de seguridad, el miedo, la incertidumbre, el futuro...
Vamos criando como podemos, como amanecemos cada día. Vamos haciendo lo posible por ser felices.

