Ya sabéis que veo un libro infantil y se me van los ojos detrás, y no paro de darle vueltas hasta que se viene a casa con nosotros. Además, me gusta darle la vuelta al libro y ver que puedo sacar de él. No solo para que a Nuria le interese, sino para que se quede prendado de él y quiera volver a leerlo una y otra vez.
Y hoy he terminado algo que llevaba tiempo pensando cómo hacerlo. Os comenté, allá por septiembre, que había llegado a la biblioteca de Nuria, el libro de ¿A qué sabe la luna? Es un libro divertido que ya os traeré en otra ocasión. Pues he reproducido el cuento en una tela de fieltro, con sus personajes plastificados con velcro para poder representar el cuento con Nuria. Estoy deseando enseñárselo (lo acabo de terminar). Ya os contaré que tal va y si le gusta. Por lo pronto el libro le llama mucho la atención.
He puesto el boli para que vierais el tamaño del fieltro en comparación. Los personajes están impresos, plastificados y recortados. Y luego con velcro por detrás para pegarlo a la tela.
Ya veis, se me sigue yendo la olla, pero espero que le guste la idea y pasemos un rato divertido. A ver que se me ocurre para el siguiente cuento.



