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Eres una madre maravillosa - Lucía Galán Bertrand

Retomo la vuelta al blog con una reseña de un libro muy especial. En realidad es una trilogía pero se pueden leer sueltos y sin un orden preestablecido, aunque si preguntas a la autora, ella te diría que la primera es Lo mejor de nuestras vidas, luego pasaríamos a Eres una madre maravillosa, y terminaríamos con El viaje de tu vida. Aunque ya me leí la primera, hoy vengo a reseñar la segunda.


La autora:

Antes de nada quería presentar a la autora, Lucía Galán Bertrand. Si eres padre seguro, seguro que la conoces. Es pediatra, madre y una persona con un corazón enorme. Sensible y directa, clara y franca. La pediatra que todos querríamos en nuestras vidas de padres. Por cosas del destino, me ha tocado estar en otra comunidad autónoma y no podemos visitar sus Centros Creciendo, pero la tengo de consejera en Instagram: @luciamipediatra. Y si no la sigues, ya estás tardando porque te saca de multitud de dudas y te hace ver la vida con una luz diferente. 

Eres una madre maravillosa:

Como ya he dicho anteriormente, hoy voy a reseñar el segundo libro de la trilogía. Iba a empezar clasificándola, pero en realidad es difícil de hacer ya que aunque es NO Ficción, te metes tanto en las historias que nos cuenta Lucía, que parece que estés viviendo esos momentos en primera persona, allí, al lado de ellos y llorando a moco tendido. Porque sí, son unas novelas directas al corazón, sensibles, maravillosas, que hace que conectes con tu yo interior, con tu parte de madre y con tu bebé o niño como nunca lo has hecho. 

Este libro se centra en la maternidad sin olvidar también la paternidad. Nos abre los ojos a lo que nunca nos han contado: esas dudas, esa culpabilidad que nos persigue desde que tenemos a nuestro bebé en brazos y nos sueltan en casa, solos, sin más información ni conocimientos que aquellos que has ido cogiendo de libros y de tu entorno. Solo sabes que quieres hacerlo bien, mejor que bien, ser la mejor madre del mundo, la madre perfecta. 

Lucía nos abre los ojos a los problemas con los que nos encontramos, con lo que nos enfrentamos día a día, nos calma las dudas, nos informa de lo que nos podemos encontrar, nos aconseja, nos lleva de la mano a historias dolorosas, algunas con final feliz, otras no, y nos ayuda a aceptar que la perfección no existe, que cometemos errores, y que la vida nos va poniendo obstáculos que podemos superar con la ayuda de la familia, amigos, y nosotros mismos. 

Son capítulos cortitos, amenos, escritos de forma coloquial, nada de palabrejas raras, sino directas al corazón del lector. Es un libro emotivo, esperanzador y tierno, dulce pero al mismo tiempo duele, duele mucho. Porque como bien he dicho, te lleva de la mano a vivirlo en primera persona, estás ahí, con ellos en la consulta, recibiendo las mismas noticias, y llorando las mismas lágrimas que ellos. 

Sí, es un libro que debes leer con kleenex cerca, pero siempre lo hace buscando esa luz que hay en momentos donde la sombra y la oscuridad nos rodea. Son sonrisas con sabor a lágrimas, pero lágrimas de esperanza. 

Está escrito desde el corazón por una persona sensible, cuya profesión es su mundo junto con su familia y ha conseguido el tándem perfecto, aunque como ella bien dice, nadie es perfecto y no todos los días nos sentimos igual de bien. Pero ella le pone una sonrisa a la vida, y sigue adelante con sus sueños, llevándonos a nosotras con ella gracias a sus libros y sus redes sociales. 

Monstruo Rosa y Monstruo Azul - Olga de Dios

Hoy vengo a hablaros de dos libros de Olga de Dios, Monstruo Rosa y Monstruo azul, dos delicias que no pueden faltar en casa. 

Antes de nada y como de monstruo va el tema, comentaros que no tiene que ver con El monstruo de colores, son dos autoras diferentes aunque tengan algo en común y es que tocan el mundo de los sentimientos. Eso sí, Olga va más allá porque no solo habla de sentimientos sino de valores. 

MONSTRUO ROSA:

Empezamos con Monstruo Rosa, un monstro simpático y grandote, de color rosa, que no tiene nada que ver con sus compañeros. Son muy, muy diferentes, y el lugar donde nació no encaja mucho con él. Para no caber, no cabe ni en su casa y duerme abrazado a ella. Pero un día logra dar el salto y va a buscar un lugar nuevo donde encajar

Este cuento habla de la diversidad. De que no todo el mundo encaja en los mismos patrones. Que todos somos diferentes y que esa diferencia nos hace especiales y maravillosos. Y que si no encajamos en un lugar, no tenemos más que buscar en otro lado porque seguro que encontramos bellísimas personas y mundos nuevos y mágicos.

MONSTRUO AZUL:

Esta historia nos la cuenta el Monstruo Rosa y es sobre uno de sus amigos, el Monstruo azul en el lugar más maravilloso que se pudiera ver, donde plantas, pájaros, nubes y piedras eran felices. En ese lugar nacieron 4 monstruos muy diferentes, Monstruo azul, Bocas, Monstruo naranja y Harri. Pero solo Monstruo Azul nació con largos brazos y con orejas. Desde pequeños fueron desarrollando distintas cualidades y eso lo hacían los mejores en algos. Pero todos, todos, no...Monstruo azul no encontraba nada en lo que fuera el mejor. 


Olga con este libro le enseña a los peques lo que es el respeto, la convivencia y la empatía. El saber escuchar, ver donde están los problemas, e intentar solucionarlo. Hablar y escuchar. Algo muy necesario en una convivencia. 

Opinión:

Son cuentos con unas ilustraciones que llaman la atención. En ambos van muy acorde con lo que se está describiendo con las palabras. Los niños pueden seguir el cuento sin necesidad de saber leer. 

Muy recomendables también para comentar con los niños las emociones. A la vez que estamos siendo testigo de todo lo que va ocurriendo en la trama, vamos poniendo nombre a lo que ellos van sintiendo. 

A mi pequeña le encanta. Disfruta con ambos y se puso muy contenta cuando descubrió que había un segundo libro sobres los Monstruos. Ahora está esperando los demás. Así que espero que Olga tenga pensado seguir con la serie, y que vengan Pajarito amarillo, Bicho Bola y la Rana de tres ojos. Creo que mi ratona ya le ha dado trabajo. 

Marcapáginas de serpiente, DIY

Como siempre las manualidades me llegan desde diversos lugares. Esta que os traigo hoy, la descubrí gracias a @sinnatagracias. Los profes le habían pedido que hiciera uno por el día de libro y yo me enamoré y me faltó tiempo para pedirle que me pasar el enlace con el vídeo.

Os lo dejo aquí abajo donde dicen uno a uno todos los pasos. Yo lo pondré con fotos porque me resulta mucho más fácil de seguir. Digamos que me cuesta mucho seguir las instrucciones cuando las tengo en vídeo, ya sea recetas manualidades. Tengo que pararlo cada 2 segundos y medio. Soy así de torpe, jajajaja.



La manualidad es hacer un Marcapáginas de serpiente. ¿Qué necesitaremos?


- Dos tipos de cartulina verde: uno más oscuro y otro más clarito.
- Trocitos de cartulina de colores amarillo y rojo
- Lápiz, goma de borrar, regla y tijeras.
- luego o bien pistola con silicona, o silicona, o cola. Lo que uséis en casa. Mi pegamento de barra no pega ná de ná, así que termino usando la pistola de silicona.


Lo primero que tenemos que hacer es:

1.  Cortar un cuadrado con la cartulina verde oscura de dimensiones 12 x 12. Otro cuadrado de dimensiones 8.5 x 8.5. y un triángulo que es la mitad de este último cuadrado.


2. Marcar las mitades del cuadrado de 12x12. Una vez marcados, unirlos con la regla quedando otro cuadrado interior. Doblar dos de los triangulitos que quedan hacia dentro, y los otros dos los cortamos.


3. Se pega el cuadrado pequeño de cartulina clarita, en el cuadrado grande de cartulina verde oscura.


4. Se dobla hacia dentro los triangulitos sin pegarlos, y lo que sí se pega encima de esos triángulos es el triángulo verde de cartulina verde clarito.


5. Con la cartulina amarilla se le hacen los ojitos, pintándole de negro en el centro dos lineas. Y con la cartulina roja se hace la lengua. Luego se pega ambas cosas en el triángulo y ya tenemos nuestro marcapáginas terminado. Acordaros de pegar la lengua por dentro del triangulo, como en el cielo de la boca, para que quede encima del libro cuando lo pongáis.


Menos mal que os he dejado el vídeo al principio porque después de escribíroslo no se si me he llegado a explicar bien y ha quedado claro. jajajjajaja. En fin.. queda muy chulo y no es complicado. Animaos!! ¿Qué usáis de marcapáginas en vuestro día a día? Un día escribiré yo sobre mis marcapáginas.

Miércoles Mudo: la hora del cuento

En la cama de abajo, 5 cuentos, ella tiene el quinto puesto en la cara

El #MiércolesMudo es un carnaval de blogs iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y retomado desde febrero de 2018 por La Mamarazzi. Participar es muy fácil, solo debes publicar el miércoles una foto, que no es necesario explicar, aunque puedas escribir si lo deseas, una breve descripción, una anécdota relacionada con la foto, o simplemente un título. Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Las fotos que participan deben ser aptas para todos los públicos. No se permiten fotos con contenidos racistas y/o discriminatorios.
Tienes todo el miércoles para participar. No olvides compartirlo en RRSS con el hashtag #MiércolesMudo y etiquetándo a @soylamamarazzi, así no se le escapará ninguna publicación. Para saber como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer clic aquí.

Daniela Pirata - Susanna Isern & Gomez

Conocía a Susanna Isern como autora, en la Escuela de Padres de cuando la peque estaba en la guardería. La directora Carmen nos habló de un par de sus libros y la tenía pendiente. Pero desde hace unos días, no se qué neura me ha dado, que he empezado  a comprar sus libros uno a uno sin parar.

Foto de la carátula.

Hoy os traigo Daniela Pirata, un libro que lleva con nosotros unas horas y ya nos ha enamorado.

Daniela es una niña que quiere ser pirata, y busca sin descanso al Barco Pirata el Caimán Negro para enrolarse en él y ser una pirata más. Cuando logra encontrarlo, los piratas liderados por el Capitán Orejacortada, le hacen pasar por unas pruebas para poder pertenecer al equipo. Las pasa una a una... pero no sale todo lo bien que ella esperaba. ¿Quieres saber qué le ocurre a Daniela para que no pueda ser una pirata más? No dejes de hacerte con este libro. 

Es un libro muy chulo, con unas ilustraciones llamativas, con colores chillones, que representan muy bien la historia. Si le lees el cuento dos o tres veces, el niño es capaz de seguir la historia sin necesidad de saber leer, gracias a ellas.


Daniela Pirata nos habla de la ilusión por seguir nuestros sueños, de luchar para conseguirlos trabajando duro y bien, de superación, y por supuesto de igualdad. Porque sí, Daniela lucha por ser pirata en un mundo de hombres. ¿Lo conseguirá?

Recomendable y divertido.

Reseña:¿Miedo a la oscuridad? ¿Yo? - Magali Le Huche

Hace poco os hablé de los miedos de mi ratona y de cómo poder ayudarles a mejorarlos. Además os comenté alguno de los libros que nosotros usábamos, y os nombré este: ¿Miedo a la oscuridad? ¿Yo?.


Es un cuento animado, puedes usarlo con una tablet o un smartphone, y con una aplicación, puedes entrar en el cuento para ayudar a Clara.

Clara es una niña que se despierta en plena noche con mucha sed y decide ser valiente e ir ella a la cocina a beber ella sola. Pero la oscuridad no se lo pone fácil ya que por cada habitación que va pasando, va viendo lobos, fantasmas, monstruos y cocodrilos. Pero...¿Sabéis qué? Al encender la luz, descubre que no existen, que son cosas de la casa que en la oscuridad aparentan ser otras.

Es un libro que ayuda a los peques a enfrentarse a la oscuridad aunque siendo otra la protagonista. Ayuda a Clara a ser valiente, a ayudarle a ver que eso que ella ve, no es real, que es solo su imaginación cuando hay oscuridad. Pero que paso a paso consigue llevar a cabo su objetivo, beber agua, y volver a la cama siendo una valiente, una campeona.

A mi ratona le encanta, y cada vez que se lo leo me dice lo mismo: mañana me levanto a beber agua. Jajajjaja. Yo le digo que no importa si nos llama por la noche, que ella es valiente siempre, y que tiene un vasito de agua en la mesilla, que no hace falta que baje a la cocina para ello. Alguna vez ha bajado de la cama (cuando no tenía que abrir el paracaída para ello) y venía a nuestro cuarto todo contenta.

Poco a poco va calando que la oscuridad no es nada más que la ausencia de luz. Que la casa sigue igual cuando hay luz que cuando no la hay. Y que si sentimos miedo, solo tenemos que darle a la luz para que los malos sueños/imaginación desaparezca.

Recomendable para trabajar el miedo a la oscuridad.

Miedos y despertares nocturnos.

Últimamente la ratona vuelve a la carga con los miles de despertares nocturnos.  Cuando bebé era horrible para dormir, se levantaba 10 veces y yo era una zombie por las mañanas cuando iba a trabajar. Ahora, tenemos noches que son 5, otras dos, y cuando hay suerte uno.

Ella desde bien pequeña se despierta por la noche para hacer pipí. Lleva sin pañal desde que se lo quitamos por el día, en eso la verdad es que estamos muy contentos. Ella se despierta, te lo pide y se vuelve a dormir. O bueno, lo hacía. Ahora además de por eso, se despierta y pide agua, que si es de día y si nos podemos levantar ya o bien te dice directamente que tiene miedo

Ay los miedos! He descubierto que para ir por la tarde-noche (sin luz) a la cocina, enciende mil luces para llegar o te pide directamente que vayas con ella. Nosotros le alentamos a que encienda luces, a que experimente que todo va bien, que no hay nadie, pero si la vemos muy agobiada la acompañamos.

Los miedos siempre están presentes. No en vano es una reacción fisiológica diseñada para eludir situaciones de peligro y poder sobrevivir en el tiempo , es decir, que gracias al miedo hemos llegado a donde estamos sin extinguirnos. Curiosamente hay miedos que son evolutivos, que casi todos los niños los tienen, y van por etápas.

Cuando son pequeños y rondan el año de edad, tienen miedo a los ruidos fuertes, a la separación de los padres, a los extraños.. y la verdad es que es lo más normal. A ver.. si se separan de los padres, mueren por frío, hambre, sed.... porque no pueden valerse por si mismos. Si aparece un extraño, puede cogerlo y separarlo de los padres... Así que pura supervivencia.

Con los dos años de edad empiezan realmente los miedos conocidos como tales,  a cosas desconocidas como son los animales, la oscuridad.. Además, a partir de esa edad empiezan a tener más imaginación así que empiezan a tener miedos a los monstruos como brujas, fantasmas, zombies porque además empiezan a hablarlo con los amigos en el cole, lo ven en la tele… También empiezan los miedos a los fenómenos naturales, como truenos, viento, huracanes, inundaciones, fuego.. porque si además lo ven en las noticias, son conscientes de los peligros que conlleva...

Mi ratona tiene miedo al lobo desde bien pequeña, pero era una relación extraña, era amor-miedo. Siempre quería que le contara los cuentos con lobo, pero luego decía que veía lobos en la oscuridad y que salían de la pared (no, no preguntéis, una de las pesadillas recurrentes de cuando más pequeña);  sigue jugando con sus amigos a que viene el lobo y salen corriendo... Ya os digo que es amor-miedo. Yo para el  miedo al lobo, trabajé y sigo trabajando con libros.  Siempre me gusta mucho tenerlos a mano para que descubra a través de las historias que no todo es malo o no todo es bueno. Así que me hice con libros en el que los lobos fueran buenos y otros en los que era malo pero no termina bien:

Del lobo bueno tenemos: La ovejita que vino a cenar donde se ve la evolución de la amistad entre una ovejita y el lobo, a pesar de que al principio el lobo no era muy bueno, luego termina siendo una historia tierna y maravillosa; y la segunda parte: Los lobos que vinieron a cenar donde se desarrolla la amistad del lobo y la ovejita.

También tenemos la historia de Voy a comedte, una historia muy divertida donde el lobo quiere comerse a unos conejitos pero tiene un problema en la lengua y es muy divertido de contar.

Donde el lobo es malo y siempre pierde:
Los clásicos: Los tres cerditos y Caperucita

Y también tenemos libros donde el lobo es malo y encima gana, peeeero tiene truco. Se llama: Que viene el lobo, un libro interactivo que nos nos enseña que hay cosas que no son reales y que con solo cerrar el libro, desaparece.


Ahora que empezó con el miedo a la oscuridad, tengo unos libros que nos van ayudando, a ver si voy reseñándolos para que los tengáis en cuenta, poco a poco:

¿Miedo a la oscuridad?¿yo? - Magali Le Huche, donde en una página nos enseña los miedos de Clara (siempre en la oscuridad) y en la página siguiente se desvela con la luz qué era aquello que le daba forma a sus miedos (juguetes, toallas, cortinas...)

Mordisquitos - Cristiana Valentini y Virginie Soumagnac que con juegos, mimos, mordisquitos y cosquillitas, nos enseña a enfrentarnos a aquello que no nos gusta, con humor y valor.

Mi  Edo, Camino García. Un libro al que le podemos sacar muchas cosas aunque son para niños más grandecitos. En realidad Mi Edo me ha servido para mí, cuando la ratona sea algo más grande se lo leeré. Pero en él nos viene reflejado lo que es realmente el miedo, una reacción fisiológica para sobrevivir. Y nos muestra de manera magistral que ocurriría si no tuviéramos miedos.

El caso es que el miedo a la oscuridad se sobrelleva en condiciones normales (encendiendo la luz) salvo por las noches. Cuando se levanta casi llorando y no quiere volver a dormir sola en su cuarto porque está asustada, recurro a la lucecita quitamiedo. No me gusta usarlo de normal porque como se duerme a oscuras y se descansa, no se hace con luz, pero es verdad que ante un miedo, mejor hacerle sentir mejor. Tengo entendido que para las luces quitamiedos, mejor que sean de colores cálidos (amarillas), más que azules, y es algo relacionado con la melatonina y el descanso.

¿Qué hacemos ante el miedo de un niño a un animal o a la oscuridad?

- Nunca reñir, ridiculizarlo, ni forzar al niño a lo que teme.
- Hablarles, explicarles, hacer investigaciones sobre lo que le da miedo (ausencia de luz, tormentas, truenos... ). Qué son o quienes, cómo se forma... para que sepan a qué le tienen miedo realmente.
- Explicarles que el miedo es una emoción y que no pasa nada por sentir miedo.
- Hacerlo siempre todo con tranquilidad sin mostrar preocupación o angustia, usando siempre la empatía.
- Y poco a poco, ir haciendo que se enfrente sin crear angustia.

Es duro verlos tener miedo de algo tan básico como es un perro y que los padres por desconocimiento lo fomenten. En el grupo de mi niña, muchos son los que han pasado por el momento miedo a los perros, pero ahí están, poco a poco se han habituado a Nilo y juegan con él, lo pasean, lo acarician...

¿Y vuestros peques, tienen miedo algo? ¿Erais miedosos cuando pequeños? Yo sí, a la oscuridad. También me ponían una lucecita pero la mía la ponían en el pasillo, no en mi cuarto, ya que yo necesitaba dormir con una oscuridad suprema.

Di no, Saurio - Emma S. Varela

Hace poco preguntaba en Twitter qué herramientas le dais a vuestros pequeños para contestar ante una agresión, en este caso preguntaba por una verbal. Fuisteis muchos los que me contestasteis así que daros las gracias porque es un tema que me quita el sueño.

Hace poco mi ratona vino a mí compungida porque le habían llamado torpe en clase de inglés. Está en extraescolar de inglés en un grupo de 4-5 años. Ella acaba de cumplir los 4 hace pocos días y aun le cuesta pronunciar en español, así que imaginaos en inglés. Pues sí, un niño, supongo que de 5 años, le ha llamado torpe y venía triste por ello.

Yo me quedo sin herramientas, sin saber qué decir, sin saber qué hacer para darle a ella la autonomía, para que no la pisoteen y le resbalen ciertas cosas. Tengo que confesar que yo sufrí bulling durante casi 3 largos años, en el colegio, de 6º de EGB a 8º. Así que es un tema que me duele tanto que me bloqueo.

Portada del libro en primer plano y nuestro árbol de Navidad detrás.

Este libro me lo aconsejó, como siempre, mi querida Carmen, la directora de la guardería de Nuria. Siempre recurro a ella cuando tengo una duda existencial de estas. Y este libro ayuda mucho a los padres a enseñarles a los peques:  qué es el bulling, qué una burla, que es ser un  abusón y cómo identificarlos.

Trabajo con ella tanto para evitar que se convierta en víctima, como para evitar que sea ella la abusona. Y este libro me ha encantado.

Saurio, es un dinosaurio chiquitín, perteneciente a la especie Alvarezsaurus Calvoi, un dinosaurio que sufre bulling en su colegio. Al que no le dicen ni hola, le tiran de la cola, y le hacen cosas feas para que llore. Intenta jugar con los compañeros, pero no lo dejan y se ríen de él. El día del partido de baloncesto, falta el pivot para que puedan jugar. Saurio se ofrece, pero se vuelven a reír de él. De repente, aparece el pivot, un gran Tyrannosaurus Rex y... ¿queréis saber cómo termina? Pues de manera maravillosa, dando un gran  ejemplo. Pero tendréis que haceros con él.

Foto de lo que podría haber sido en aquella época este bichejo

Es un libro en rima, dinámico y tierno. Tiene mucho mensaje y a diferencia de otros libros, este no lo enmascara, no. Lo dice bien alto, gritándolo a los cuatro vientos. DI NO, SAURIO.

Pagina del libro donde dice no al abuso, a las burlas, a los insultos, a la intimidación... etc.

Me cuesta trabajar esta parte de la vida con la ratona y pongo todo de mi parte para que tenga las herramientas que yo no tuve en mi infancia. Seguiré cruzando los dedos.

Las rabietas, algunos trucos y Moncho Rabioso de Gracia Iglesia

Hoy os traígo un libro de Gracia Iglesias llamado Moncho Rabioso, una excelente herramienta para intentar hacerles ver a los peques lo que son las rabietas y como las perciben los demás.

Portada del libro de Gracia, Moncho Rabioso

Las rabietas no son otra cosa que la reacción de los pequeños a algo que no pueden conseguir, ya sea porque se lo negamos o porque no pueden comunicarse con nosotros y hacerse entender. Normalmente se da a partir de los 2 años (o incluso antes dependiendo de la madurez del niño) que son cuando más terribles se ponen,  dicen los entendidos que es  porque no saben comunicarse y ya tienen la percepción de sí mismos y de lo que quieren, pero no significa que se quiten mágicamente cuando el niño aprende hablar… que va… Pueden durar hasta incluso entrados los 6 años.

Digamos que es como una reacción a la frustración. Se sienten frustrados y lo expresan de la única forma que saben, llorando a moco tendido, tirándose al suelo, rompiendo cosas o incluso pegando o autolastimándose.

Niño tirado en el suelo en plena rabieta, en un supermercado, y la madre lo intenta levantar del suelo

¿Qué padre no se ha sentido con ganas de que le tragase la tierra cuando el niño ha empezado a montar los dramas que arman? Porque aunque en casa también se dan, las rabietas son proporcionales a la cantidad de personas que haya. Mientras más personas, más rabietas.

No tengo una varita mágica, ni el truco infalible, ni la herramienta perfecta para acabar con ellas, la verdad. Os puedo comentar que es lo que, cuando más pequeña, le funcionaba a mi ratona, pero poco más. Cuando estaba en plena aDoslescencia, servía mucho distraerla: anda miraaaaa, un  perrooo!! O no puedes tener el mando a distancia pero miraaa que chulooo, un servilletero. Por poner ejemplos.

Ahora de mayor, intento usar varias técnicas que he mezclado llegando a algo propio, cogidas de Alvaro Bilbao y de Disciplina positiva:

1. Empatizar y darle nombre a la emoción que siente el niño: Estás enfadada porque mamá no te ha dado el mando a distancia, ¿verdad? Lo entiendo.
2. Luego decirle el por qué no: Lo siento pero no puedes saltar encima del sofá porque te puedes caer y hacerte daño.
3. Y acompañar. Es decir, quedarte con él hasta que se empiece a calmar y entonces hablar con él y decir que se puede hacer: no puedes saltar en el sofá peeeero, si podemos saltar en el suelo. Saltamos alto las dos juntas???

Esto sería lo bucólico, lo ideal, lo maravilloso. Pero ni todos los niños son iguales, ni la paciencia de los padres es igual todos los días, a todas las horas y todos los minutos.

En Moncho Rabioso, Gracia, usa la distracción por parte de familiares y allegados de Moncho para pararles esas rabietas y hacerle ver cómo te ven desde fuera cuando estás en una de ellas. Digamos que esos allegados se ponen de acuerdo todos en "saltar con la rabieta" antes que él haciendo igual que hace Moncho. Se tiran al suelo y hacen lo mismo. Moncho se sorprende y siente algo de vergüenza al verlos así. Tiene un final que gusta a los padres, evidentemente. Y a los niños les hace recapacitar.

Sobre todo el libro hace incisión en que aunque los queremos mucho, siempre y en todo momento, hay veces que no nos gusta como se están comportando. En mi caso me sirvió con mi hija hace poco. En plena rabieta, le pregunté si me quería, y ella me dijo que sí. Y le pregunté si le gustaba verme enfadada y me dijo que no, que no quería verme enfadada nunca. Pues le comenté que es lo mismo que me ocurre a mi, que yo la quiero muchísimo pero no me gusta verla de esa manera cuando ya sabe hablar, expresarse y decirme qué le ocurre.

En fin… ojalá todo fuera fácil a la hora de educar a nuestros hijos pero cada día es diferente, y nuestra paciencia es una jarra que hay que saber llenar cuando está vacía.

No te vayas - Gabriela Keselman, ilustraciones Gabriela Rubio.

Hay libros que te llaman la atención por la temática, otros por la ilustración, y otros... otros simplemente por existir. Este libro me lo presentaron también en La escuela de padres de la guardería para trabajar las despedidas. Cualquier despedida. Desde dar las buenas noches, despedida del colegio, o la muerte en sí.


Me encantó, pero... estaba descatalogado. No sabéis qué rabia. Lo buscaba en las librerías de antiguo o de libro usado, pero estaba super caro.
Hace un año, paseando por el Corte Inglés, lo vi, y lo agarré bien fuerte y se vino a casa con nosotras.

Hay padres que no les gusta por las ilustraciones. Es de un rojo llamativo, con motivos en negro y blanco, salvo algún que otro objeto de otro color, y la verdad es que choca un poco. Pero está hecho con tanta ternura, y es tan impactante y esperanzador, que es uno de los que más me gusta.


Mi ratona es muy sensible y le cuesta todo lo nuevo: Primeros días de cole, de clases extraescolares, cuando viene gente a casa y no los conoce o incluso cuando viene gente a casa que conoce...pero el drama es cuando se van. Odia las despedidas y nunca le ha gustado dar besos y decir adiós. Ni siquiera por la noche a nosotros. Pero poco a poco lo va entendiendo y con este libro trabajamos todo eso.


Las ilustraciones nos va enseñando que no es malo que se vaya el sol, ya que viene la luna a visitarnos. Y que tenemos que despedirnos del triciclo porque nos queda pequeño, pero.. llega la bicicleta. Una a una te va nombrando situaciones difíciles de despedida, dejando siempre en la otra hoja momentos divertidos por venir. Una ventana abierta a la esperanza y diversión.

El otro día mi ratona estaba triste. Me senté a su vera y me dijo que tenía un gusanito en el corazón y un escarabajo en la tripa. Que se sentía triste. Y sí, los libros funcionan para muchas cosas, y también, indirectamente, les enseña las emociones y maneras de demostrarlo.

"A Catalina no le gusta despedirse. Siente un agujerito en el corazón. Un abejorro en la tripa..." esa es una de las frases que se repite en el libro variando animales. Y sí, mi hija pilló esa frase para comentarme como se sentía en ese momento.

Muy recomendable.

Por cuatro esquinitas de nada - Jérôme Ruillier


En mi casa los libros son tesoros que nos hacen vivir miles de aventuras, nos acompañan en los malos momentos y nos hacen volar cuando más bajo estamos; nos ayudan a soportar distintas cargas; nos hacen reír, llorar, vivir y sentir; nos enseñan distintas culturas, distintos pensamientos y nos hacen más ricos en enseñanzas y en forma de ser. 


Mi marido y yo nos conocimos gracias a los libros, y mi casa es un santuario de libros. Así que no es extraño que mi ratona tenga ya casi 150 libros. No puedo parar de enamorarme de ellos cada vez que salgo de casa y paso por una librería, o cuando me recomiendan alguno por alguna razón. Al final, acaban en casa.


Hay uno que me recomendaron en La escuela de padres de la guardería de mi peque y que me enamoró el primer día que escuché hablar de él. Mira que es básico y sin grandes pretensiones, pero me dio un pellizquito en el alma y no tardé mucho en hacerme con él.

Se llama, como bien dice el título de esta entrada, Por cuatro esquinita de nada, y aboga por la diversidad, la inclusión y por supuesto la empatia.


"Cuadradito está jugando con sus amigos los redonditos. Pero llega la hora de entrar en casa y se dan cuenta que Cuadradito no entra, se queda solo fuera. Desde dentro, los redonditos le dan muchos consejos a Cuadradito para que pueda entrar y ser uno de ellos..... pero ninguno funciona" 



El final... pues el final es sublime, pero os dejo con la intriga para que os hagáis con él y disfrutéis como disfruté yo. Porque sí, yo disfruto igual o más que mi hija.
Los niños lo cogen enseguida y te dan la solución a la primera. Somos los adultos los que nos cuesta llegar a pensar en esas cosas.

Mi ratona disfruta con el cuento muchísimo.  Me gusta dejar pasar un tiempo entre uno y otro y cuando vuelve a cogerlo, sigue disfrutando incluso más que cuando lo leyó por primera vez. Al tener tantos cuentos, es fácil sorprenderla continuamente.

Espero que os haya gustado y le hagáis un huequito a Cuadradito en vuestros corazones.

¡Vivan las uñas de colores!, Alicia Acosta y Luis Amavisca

Hoy os traigo una reseña de un cuento muy especial, especial porque nuestra peque lo ha adoptado como libros de mesilla de noche y no se acuesta sin que se lo leamos de dos a tres veces. Seguidas. Así que nos lo conocemos al dedillo.


Lo escuché en el grupo de Facebook de La biblioteca de los peques, y estuve buscándolo por toda la Feria del libro de Sevilla. Visité TODAS y cada una de las casetas  y ninguna lo tenían. Fui a La casa del libro, y tampoco. Fui a una librería del pueblo y ni sabían de qué libros hablaba, así que recurrí a San Amazon y al día siguiente lo teníamos aquí.

Es un cuento sobre la diversidad, contra el bulling, sobre la tolerancia, el respeto y la libertad de cada uno a vestirse/complementos/maquillaje como ellos quieran.


Juan es un niño alegre al que le encanta pintarse las uñas. Se las pinta con papá o mamá, o con su amiga Margarita. El problema es que los niños del cole no lo ven como él quisiera que lo vieran y empieza a sentirse cada vez más triste y a dejar de hacer aquello que le encantaba. Pero hay una buena sorpresa que nos tienen preparados estos autores. Pero dejo en vuestras manos el conocerla o no. 😏

Nos ha encantado cómo está narrado, con la empatía que desprende y que nos ayuda a trabajar con nuestra pequeña de 3 años y medio lo que es la libertad, la tolerancia y el respeto.
Lo recomiendo 100%

The wonderfur wizard of Oz

Hoy os traigo un tesoro que he encontrado del cual me he enamorado, porque... es maravillosoooo!! La primera excusa para hacerme con él fue Nuria, pero seamos sinceros, era para mí. Así que luego dije, de perdidos al río. Para mí, mi tesoroooo. Y ahora cuando Nuria intenta acercarse voy corriendo a salvarlo de sus manos por lo que pudiera pasar. Porque aunque Nuria es muy cuidadosa, pues.... miedo me da.

Está en inglés, síp.. así que vi bien que me sirviera para estudiar el B2... Otra excusa buena, eh?

Pero en realidad el libro no necesita excusas, es una maravilla y punto.

Como es pop-up os dejo, por primera vez, un vídeo hecho por mí. No, no tiene sonido. Odio escucharme así que.. en fin.. que eso, que os dejo el vídeo para que lo veáis.


Caperucita roja – Christian Guibbaud

Buenos días de martes. ¿Qué tal ha empezado la semana? Por aquí bien, así que no nos podemos quejar. 


Hoy os traigo otro de los clásicos. Sí, ya sé que dije que los clásicos no entraban dentro de mis gustos para leer a Nuria, pero tras haber hecho un curso sobre literatura en niños, me han abierto los ojos al poder y objetivo de los cuentos clásicos. Algún día os hablaré de esto porque es muy interesante.

El caso es que durante un tiempo estuve buscando el cuento perfecto de Caperucita. Y la verdad, aún no he encontrado aquel que me enamorara como hizo el de Los tres cerditos que os traje, cuento preferido de Nuria. Pero este se acercó mucho, así que se vino para casa. Y aunque el amor que le tiene a los Tres cerditos es inigualable, Caperucita roja también ha entrado en su corazoncito.


Este cuento tiene texturas y es interactivo, bueno, algo más interactivo que los cuentos tradicionales. La cestita se puede tocar, el lobo tiene pelo, se tira de la anilla, se abre la puerta, se tocan las orejas, los ojos del lobo se mueven, y la boca del lobo da mucho, mucho miedo porque es pop-up, jajajajja. Pero a Nuria le encanta. Eso sí, confesar que el primer día que se lo conté, el momento: “abuelita, abuelita, que dientes tan grandes tienes… para comerte mejor” (hecho con voces y con intención) hizo que Nuria llorara de miedo, ejem… Pero eso fue la primera vez, luego ya lo cuenta ella, y se ríe a carcajadas.

Una de las cosas que aún me cuesta aceptar son los finales de los clásicos:

Nuria es una niña muy sensible, ya os habréis dado cuenta al leer el párrafo anterior cuando la hice llorar de miedo. Ella si hay algo, por ejemplo en Pocoyó, que le de miedo (mira que es difícil encontrar algo de miedo en esos dibujitos), no lo quiere seguir viendo. Empieza a decir: mamá no, no quiero, mamá quita


Al ser un cuento que se ha pasado de generación en generación de manera oral, tenemos unos finales muy alternativos. Esos que pasaban de boca en boca eran  cruentos y despiadados. Incluso aquel que llevó Perrault a la manera escrita tenía un final algo uffs… cruel, por llamarlo de alguna manera. Los Hermanos Grimm lo suavizaron un poco metiendo a un personaje nuevo, el leñador, a pesar de eso seguía siendo algo traumático y complejo de explicar a una niña de 2 años.  A ver cómo le cuento yo a Nuria, que el lobo se come a Caperucita y a la abuela, luego el cazador abría en canal al lobo, sacaba a las dos impolutas, hacía que Caperucita buscara piedras y se las metió en el estómago y lo cosió. Este se levantó, rodó por la ladera y murió. JO-DER. Traumatizo a la niña, vamos. 

En realidad ese final no lo descubrí hasta que vi la película que hace unos años llevaron a la gran pantalla. Ese bodrio, lo siento, no tiene otro nombre, que tuve que tragarme por principio, puesto que había pagado la entrada. Así que yo era de las engañadas por los finales edulcorados.

Esta caperucita roja tiene un final edulcorado o lavado: la abuela está en el armario, Caperucita sale corriendo de la casa, el leñador la encuentra, pelea con el lobo y ata a este a un árbol, dejándolo allí esperando su destino… Y del lobo… nunca más se supo. Bueno, algo más light, sí que es.

Y ¿qué contaros de la moraleja? Que yo cuando pequeña debía ser muy torpe, porque no saqué nada de lo que querían que sacara. El tema sexual, mira usted, no salió por ninguna parte. Ahora como adulta, sí le puedo sacar punta al tema, pero cuando pequeños…..

Así pues, deciros que este libro es un inicio muy bueno para los peques de la casa al mundo de los clásicos. Se enfrentan a otro tipo de lobo, un lobo más astuto que el de los tres cerditos, con más iniciativa, y algo más peligroso. Además lo hace con textura, siendo más interactivo y ameno.  Muy recomendable. 

Fomentando el amor a los libros

¡Hola a todos!¿Qué tal vuestro inicio de la semana santa? Nosotros no podemos quejarnos. Yo he decidido que esta semana sería la semana sin prisas. No vamos a correr bajo ningún concepto. No hay nada que nos haga estresarnos (o eso intentamos, jeje). Así que estoy haciendo poco en casa (las pelusas están campando a sus anchas pero ya lucharé contra ellas otro día), leyendo mucho y pasando mucho más tiempo si cabe con Nuria. Y de eso es de lo que os voy a hablar hoy.

Ya sabéis que veo un libro infantil y se me van los ojos detrás, y no paro de darle vueltas hasta que se viene a casa con nosotros. Además, me gusta darle la vuelta al libro y ver que puedo sacar de él. No solo para que a Nuria le interese, sino para que se quede prendado de él y quiera volver a leerlo una y otra vez.


Ya os conté que el cuento favorito de mi hija es el de Los tres cerditos. El otro día vino un amigo de ella de la guarde a casa, y pensé en qué hacer para mantenerlos ocupados. Hubo un rato de parque y columpios, otro de juego simbólico con la cocinita, otro de saltar en la colchoneta y hacer volteretas, y por supuesto hubo cuento. Pero el día de antes me había currado un poster tamaño grande (inmensos para ellos) para colorear. Lo tiré al suelo y allí estuvieron los dos, coloreando un rato tras el famoso cuento. Duró poco, la verdad, jajaja, mucho trabajo para muy poco tiempo.


Y hoy he terminado algo que llevaba tiempo pensando cómo hacerlo. Os comenté, allá por septiembre, que había llegado a la biblioteca de Nuria, el libro de ¿A qué sabe la luna? Es un libro divertido que ya os traeré en otra ocasión. Pues he reproducido el cuento en una tela de fieltro, con sus personajes plastificados con velcro para poder representar el cuento con Nuria. Estoy deseando enseñárselo (lo acabo de terminar). Ya os contaré que tal va y si le gusta. Por lo pronto el libro le llama mucho la atención. 


He puesto el boli para que vierais el tamaño del fieltro en comparación. Los personajes están impresos, plastificados y recortados. Y luego con velcro por detrás para pegarlo a la tela.


Ya veis, se me sigue yendo la olla, pero espero que le guste la idea y pasemos un rato divertido. A ver que se me ocurre para el siguiente cuento.

El monstruo de colores - Anna Llenas

Hace muy poco, os traje un libro que me enamoró: Te quiero (casi siempre) de Anna Llenas, y allí os hablé de este que os traigo hoy: El monstruo de colores.


El monstruo de los colores, es uno de esos libros que yo califico de imprescindibles en este mundo infantil.  Muchas son las razones, pero sobre todo, resaltaría por lo que nos facilita el trabajar la educación emocional. Pero bueno, empecemos por el principio, como cualquier cuento:

Érase una vez, un libro maravilloso que estaba dibujado con mucho mimo y encanto. Sobre un fondo blanco, solo se resaltaba aquello que la autora quería que viéramos y sintiéramos. 
El protagonista, era un simpático monstruo que se había levantado sin saber qué es lo que le ocurría. Solo sabía que se sentía confuso, distinto, y le preguntó a su amiga que por allí pasaba. Esta, con mucha paciencia, le explicó que tenía un lío muy grande con sus emociones, y le ayudó, una a una, a meterlas en un bote para saber diferenciarlas y guardarlas. 


Pues sí, eso es lo que nos encontramos en este libro. Una explicación de los sentimientos básicos como son la alegría, la calma, el enfado, el miedo y la tristeza. Aunque aun nos queda duda de una última emoción que entra a última hora, en la última página del libro... no se, no se... ¿Qué emoción será? eso lo descubriremos en otra ocasión, y a manos del Monstruo rosa, jeje. 


Es un método genial para ir explicandóles a nuestros niños, cuales son las emociones y cómo se expresan en cada uno de nosotros. Eso le inculcará un conocimiento ideal para poder tratar con ellos las rabietas típicas de la aDoslescencia, es decir, a partir de los 2 años y hasta los 6. Hay veces que los niños no saben qué les está ocurriendo, y explotan como pequeñas bombas. Saber de las emociones y como calmarlas, es esencial para ayudarles. 


Además, seguimos desmitificando el temido personaje del monstruo. No hay monstruo más bueno y más tierno que este que nos ocupa. No solo se hace un lío con sus emociones haciéndolo vulnerable, sino que además, es amigo intimo de una niña, y está ilustrado con tanto mimo, tanta ternura....

Nuria lo conoce desde que va a la guardería y le encanta. Nosotros, en casa, hemos empezado a contarlo ahora, y también hacemos manualidades, pintando cada uno de los monstruos y poniendo caras para asemejarnos a él. 

Muy recomendable para niños de cualquier edad, ideal a partir del año y medio o dos. 

Rincón de lectura


El otro día os enseñé como había quedado la biblioteca de Nuria. pero en nuestra casa, no se queda ahí la cosa, ¡también tenemos nuestro rincón de lectura!

Normalmente durante el día los libros los leemos en la planta baja, en el salón, donde está la biblioteca y donde ella puede elegir el libro y ponerse al leerlo en el lugar que quiere.


Pero por la tarde, antes de cenar, escogemos algunos libros (hoy han sido 11) subimos las escaleras, y nos vamos a su habitación. Allí nos metemos en el rincón de lectura, con los cojines y la mantita, y poniendo en la puerta los libros, vamos cogiendo uno a uno hasta leerlos todos.
Al principio ella escucha embelesada; poco a poco va escogiendo ella los libros; y por último me da uno a mí, otro se lo queda ella y dice: Este de mamá, este de Nuria, y se pone a "leer" sola.

Me encantan estos momentitos juntas.


Yo no tenía un solo rincón de lectura, tenía muchos. Pero tengo que confesar que donde más leía era en el baño. Allí mi madre me dejaba "tranquila" y me quedaba casi una hora leyendo página tras páginas. Ahora ya elijo el sofá o la cama, o incluso la mesa del despacho. Cualquier sitio es bueno.

¿Y vosotros, tenéis o teníais un rinconcito de lectura? ¿Donde leíais de pequeños?

Primeros libros infantiles

Hoy os traigo una entrada diferente. Me la pidió Mi tarde junto a un libro en la entrada anterior y la verdad es que me pareció una gran idea. Ella me decía que quería empezar a comprar libros a sus sobris y no sabía por donde empezar. Y la verdad es que la entiendo. Llegas a la librería, te acercas a la zona de libros infantiles y se te queda la cara desencajada, ojiplática sin saber cual elegir.


Antes de todo, decir que hay libreros fantástico que saben aconsejar como nadie, y quiénes mejor que ellos para decirnos qué libro llevarnos. Pero es cierto que nosotros somos los que mejor conocemos a los peques y sabemos aquello que les encanta, les hace disfrutar y sentir.

¿Qué es lo primero que tenemos que pensar? Evidentemente la edad que tienen. Siempre digo que eso es secundario porque todos los cuentos pueden reestructurarse para que ellos lo entiendan, pero claro, a partir de cierta edad. Los bebés son diferentes, tienen gustos y concentración diferente.

El mundo de los cuentos es algo maravilloso, los hace disfrutar mientras que le estamos enseñando (desde vocabulario hasta algo con referencia al libro), además reforzamos el vínculo entre ellos y nosotros con ese ratito a solas contando cuentos. Hay que introducirlo en nuestro día a día, aunque sea un ratín pequeño.

En los bebes prima el mundo de la percepción. Todo para ello es nuevo, y sus manitas no están bien coordinadas, están aprendiendo. Así que lo ideal son los libros de telas con distintos colores, texturas y si puede ser con crujiditos mejor. Hay libros que al arrugarlos (son de tela evidentemente) crujen porque tienen algo dentro y eso les apasionan. Siempre tienen que tenerlo a mano para poder morderlos, estrujarlos buscando nuevas texturas y nuevos movimientos. Nuria babeaba los suyos. Ella tenía dos: uno que le regalaron, y otro que compramos en el Ikea con espejito (evidentemente no se rompía) incluido. Ambos le apasionaban.
Esos son los libros que ellos siempre tienen que tener a mano.

Conforme van creciendo, podemos ir recurriendo a los libros de cartón, con puntas redondeadas, con pocas páginas con la que desarrollen la psicomotricidad al intentar pasar las páginas.  Y además, podemos tener otros para sorprenderles, hacerles reír, y disfrutar con ellos. Estos los tenemos aparte para que no los rompan y solo en presencia nuestra, podrán manipularlos. Poco a poco, conforme vayan viendo cómo se cuidan los libros, se podrán dejar a su disposición.

Nosotros tuvimos, desde que mi ratona era bien pequeña, la colección De la cuna a la luna de Kalandraka. Ya os he hablado en otra ocasión de ellos. Son cuentos repetitivos, sencillos, con unas ilustraciones llamativas que además tienen sus canciones adjuntas.



Esos son ideales para cantarles y pasar un buen rato con ellos. La peque los sigue cogiendo y se sienta a cantar sola. O bien repite una a una las figuras que aparecen en los libros.

Otros ideales para los bebes son los que tienen marionetas. Les chifla. Cuando son bebés ríen, palmetean y se los meten en la boca. De más mayorcitos, meten ellos la mano y se ponen a jugar y a contarse el cuento solos.


Y otros que les vuelven locos, son los pop-ups y los que tienen ventanitas y se levantan, o se abren, o se desplazan. Esos les encantan incluso de más mayores.


Evidentemente, tenemos que tener mucho más cuidado con estos, pero así vamos enseñándoles a cuidar y mantener los libros.

Espero que os haya gustado la entrada. Seguiré poniendo más ideas conforme se me vaya ocurriendo.

Re-estructuración de biblioteca

Buenos días de martes!!

¿Qué tal habéis iniciado la semana? Yo acabo de encontrar un hueco y vengo a contaros el cambio que hemos hecho en el salón para dar mayor cobijo a los libros de Nuria, que van ganando terreno a los nuestros y dentro de nada nos echan de casa.

Antes, los teníamos en una estantería Hemnes del Ikea, pero era imposible que todo estuviera a su altura para que pudiera disfrutar de ellos a su antojo. Así que pensando, pensando, cambiamos un poco por aquí, otro por allá, ha quedado algo tal que así.

Los que son colecciones y los que estaban ya en esa balda, se han quedado en la estantería.


Los intocables porque se rompen con más facilidad por ser pop ups, de mayor tamaño o más frágiles,  están en la parte de arriba y esos los leemos juntas. 


Pero luego hemos añadido, también del Ikea, un librero (que entran pocos libros, la verdad) y una cajita de madera (donde entran una barbaridad) para tenerlos a mano y que ella pueda coger y soltar a su antojo.


Así ella ya tiene total libertad para cotillear, rebuscar, elegir y leer aquel libro que le apetece en ese momento, sin necesidad de pedirnos que se lo demos. Tenemos más cosas por medio, eso es verdad, pero bueno, da colorido. Jajajaja. Pero verla feliz con sus libros leyendo, sin que hayamos tenido que mediar para ello, es algo impagable.




Disculpad que le tapemos la cara pero no somos muy amigos de sacarla en redes sociales y demás salvo en determinados momentos y de manera extraordinaria.

Y vosotros, ¿donde colocáis los libros de vuestros hijos, sobris, nietos o hermanos?