El caso es que para entretenerla hacemos hasta encaje de bolillos si hace falta. Porque sí, la piscina está muy bien, pero ya tenemos arrugaos hasta la punta de los dedos de estar a remojo.
Encontré estas manualidades en La Amparo, una tiendecita muy cuqui que me recuerda un poco a Tiger aunque algo más carilla, y tengo que confesar que ha sido un triunfo. Tanto es así, que cuando terminamos el barco pirata, fuimos a por el dinosaurio.
Viene todo empaquetado en una caja y dentro de la caja todo metido en un sobre transparente.
Es muy básico y a lo mejor niños de 6 añitos lo pueden hace ellos solos. Como Nuria tiene 3 años y 8 meses, aun no puede doblar y pegar, pero disfrutó muchísimo durante el proceso. Sobre todo porque lo hice con pistola de silicona y tendríais que haberme visto gritar cuando me quemaba y ella se reía con mis caras.
Una vez que lo terminé, fue su momento. El sublime, el genial momento de los adhesivos. Porque sí, como cualquier niño de esa edad, flipa con las pegatinas. Y ahí se llevó durante un buen rato, despegando y decorando.
Tras una hora y media después (bien servidas ya que la mantuvo muy concentrada), quedó tal que así.
Y como dije antes, nos faltó tiempo para ir a por su compañero el dinosaurio. Que nos dio para otro día, otra hora y media....




