La comunidad Globera nos ha lanzado una propuesta: nos plantea que le contemos cómo celebrábamos nuestra Semana Santa en condiciones normales y no en época de cuarentena, así que me uno a esa propuesta y eso es lo que os vengo a contar.
Tradición desde que somos padres:
Desde que la peque está en casa, la tradición cambió un poco, jeje. Como todos los años desde que estoy con mi marido, el Viernes de dolores vamos a casa de mi suegra. Como habéis podido dilucidar, mi suegra se llama Dolores, como mi cuñada, así que nos reunimos para merendar-cenar, y allí nos tiene mi suegra preparados un festín propio de un Rey. Empezamos con las torrijas y el chocolate caliente. Luego, a las pocas horas, saca el marisco, el jamón y unos cuantos aperitivitos. Cuando salimos de allí, estamos redondo y casi llegamos rodando a casa.
El Domingo de Ramos salimos a ver a la Borriquita. Es la única procesión que salimos a ver con la peque. Nos vestimos guapetones, y aquí, en el mismo pueblo, vamos a buscar a la Borriquita. Como en casi toda a Andalucía, hay ciertas tradiciones que se repiten año tras años:
- Pedir estampitas o caramelos a los nazarenos. Hay incluso una cancioncilla que pueden cantarles, pero normalmente lo que hacen es acercarse a los nazarenos y preguntarles. La última vez mi peque era aun muy chica, 3 años, pero se llevó muchas estampitas para casa y algún que otro caramelo.
La canción: Nazareeeeno, dame un carameeelo.. y si no me lo das, te doy una patá. Esto lo hemos cambiado por si no me lo das, me voy a enfadar. Es más.. educado, ejem.
- Hacer una gran bola de cera. Cuando llega la noche, los cirios se encienden y cuando los nazarenos paran, los niños se acercan a poner su bolita de cera para que vaya creciendo. Hacen verdaderas maravillas de bolas. Porque año tras años se llevan la misma cera.
Ya no hacemos nada más hasta el Sábado santo que nos reunimos con la familia para celebrar la pascua resurrección. Nos vamos al pueblo de mi madre, Jabugo, y allí nos reunimos todos los que podemos, hay comida, mucha comida, sobre todo proveniente del cerdo, jajajjaja. Y allí nos ponemos de jamón, solomillo a la brasa, filetes... Luego ponen costillas, un chivo, marisco a la barbacoa, hasta huevos fritos!!!! Y por último, a las 20h de la tarde van a por el bollo de pascua.
El bollo de pascua es un bollo de pan con un huevo cocido en medio. Cada año lo hacen de forma diferente. Nosotros nos comemos el pan que tiene cierto sabor de matala-uva, y el huevo lo pintamos.
Jo, me está entrando una buena morriña. Bueno, este año no podremos hacer nada pero el año que viene nos desquitaremos.
¿¿Y vosotros?? Os unís a la Comunidad Globera? ¿Cuales son vuestras tradiciones familiares?
Para compartir experiencias sobre maternidad, libros infantiles, viajes con niños y perros, casas rurales petfriendly, excursiones, ideas, tonterías, consejos "mascotiles"... que hacer con nuestros hijos y mascotas.
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Maternidad: Los consejos que no me dieron
La maternidad es algo maravilloso, te hace sentir cosas que jamás hubieras pensado que existían:
Un amor infinito, intenso, avasallador que te deja completamente colada por un ser tan pequeño que nació de ti, que te necesita, que es parte de ti pero con personalidad propia. Un amor tan grande, explosivo que además trae consigo multitud de sentimientos asociados: preocupación, agobio, estrés, querer ser mejor persona (la mejor madre del mundo); miedo, mucho miedo a no hacerlo bien; miedo a las enfermedades, al poder de la Naturaleza (chichones, roturas de brazos...).
Trae también críticas por tu parte, por parte de la sociedad, de conocidos, de familiares, de amigos... Todo eso junto, el día a día, los deberes y obligaciones, hace que aparezca la FRUSTRACIÓN: El no saber, no llegar, no cumplir esas expectativas que tu misma creaste desde que te enteraste que eras madre o que te haces día a día para poder llegar a todo.
Porque sí, yo fui de las madres que se empapó de bibliografía sobre el embarazo, la crianza, la lactancia, la educación (Montessori, disciplina positiva, educación en positivo)... todo eso antes que la niña naciera, porque quería ser maravillosa, supercalifragilisticamente única, la mejor madre del mundo. Y bueno.. luego pares... el parto no es lo que creías, el momento de llevarte a tu pequeña a casa, el llegar, el llorar, y llorar, y llorar por tanta preocupación.. ¿Seremos capaces de criar a un bebé? ¿Lograremos que sea buena persona? ¿Seremos buenos padres? Dudas y más dudas.
Si estás en esa etapa, pon un segundo el bebé en la cuna (parece que tenga pinchos, lo se, en cuanto lo dejes llorará como si no hubiera un mañana pero es solo un segundo), ve al baño, respira hondo, mírate al espejo, sonríe, échate agua en la cara. Peínate y di: SI PUEDO.
Porque se puede. Es duro, agobiante y estresante. Pero cada día aprenderás algo nuevo, algo que te hará crecer y madurar, descubrir de nuevo el mundo a su lado, no serás la mejor madre del mundo, pero sí la mejor madre para él/ella, porque eres SU madre.
Cada época es difícil, pero luego lo recordarás como el mejor de tu vida. Porque yo echo la vista atrás y todo lo que me pareció duro ahora me parece de risa. Vive el momento, intenta respirar hondo y no tomártelo a pecho.
Hay días buenos, buenísimo otros regulares o malos. Pero al día siguiente tienes la oportunidad de hacer las cosas mejor, de pedir perdón porque somos humanos y nos equivocamos, y ellos tienen que saber que como ellos, cometemos errores y pedimos perdón.
Cuídate, mímate, llena la jara de la paciencia como bien dice Bei de Trigriteando. Busca tus 5 minutos aunque sea para ti. Porque así como cuando hay un accidente en el avión tienes que ponerte tu la mascarilla antes de ponérsela a tu niño para poderlo proteger, así mismo tienes que cuidarte tu para poder cuidar.
Abraza a tu bebé o niño todos los días, bésalo, hazle cosquillas, que se sienta amado. Aunque haga algunas cosas mal tienen que saber que por encima de todo los queremos con locura, hagan lo que hagan.
Rodeate de una buena tribu. Yo tengo la suerte de tener a mi familia Monkey, esos padres y madres que nos juntamos gracias a la guardería de los peques. Son nuestros amigos, nuestra familia.
Si no tienes la oportunidad de tener amigos cerca búscate una virtual. Yo estoy feliz también con mi Comunidad globera de Twitter. Y no puede faltar la comunidad más grande de madres, Madresfera. Donde tenéis miles de postcast, entradas, artículos, entrevistas.... un maravilloso mundo donde coger apuntes.
Y no, no soy mejor que nadie, cometo errores todos los días. A todas horas, todos los segundos. Me vengo abajo, lloro, me frustro y hay días que al acostarme quiero volver a atrás para poder hacer las cosas mejor. No soy mejor que nadie. Solo escribo aquello que me gustaría que me hubieran dicho cuando llegué a casa con mi bebita en brazos. Para que veáis que soy humana, os dejo alguna de las entradas donde me he sentido morir, donde me he equivocado y he metido la pata:
https://juntosloscuatro.blogspot.com/2019/11/dia-de-culpabilidad-maternal.html
https://juntosloscuatro.blogspot.com/2020/01/los-deberes-y-saber-reaccionar-bien.html
https://juntosloscuatro.blogspot.com/2019/12/las-rabietas-algunos-trucos-y-moncho.html
Esta entrada quiero incluirla en el carnaval de experiencia de Madresfera, la primera del 2020. ¿Qué, os apuntáis?
Un amor infinito, intenso, avasallador que te deja completamente colada por un ser tan pequeño que nació de ti, que te necesita, que es parte de ti pero con personalidad propia. Un amor tan grande, explosivo que además trae consigo multitud de sentimientos asociados: preocupación, agobio, estrés, querer ser mejor persona (la mejor madre del mundo); miedo, mucho miedo a no hacerlo bien; miedo a las enfermedades, al poder de la Naturaleza (chichones, roturas de brazos...).
Trae también críticas por tu parte, por parte de la sociedad, de conocidos, de familiares, de amigos... Todo eso junto, el día a día, los deberes y obligaciones, hace que aparezca la FRUSTRACIÓN: El no saber, no llegar, no cumplir esas expectativas que tu misma creaste desde que te enteraste que eras madre o que te haces día a día para poder llegar a todo.
Porque sí, yo fui de las madres que se empapó de bibliografía sobre el embarazo, la crianza, la lactancia, la educación (Montessori, disciplina positiva, educación en positivo)... todo eso antes que la niña naciera, porque quería ser maravillosa, supercalifragilisticamente única, la mejor madre del mundo. Y bueno.. luego pares... el parto no es lo que creías, el momento de llevarte a tu pequeña a casa, el llegar, el llorar, y llorar, y llorar por tanta preocupación.. ¿Seremos capaces de criar a un bebé? ¿Lograremos que sea buena persona? ¿Seremos buenos padres? Dudas y más dudas.
Si estás en esa etapa, pon un segundo el bebé en la cuna (parece que tenga pinchos, lo se, en cuanto lo dejes llorará como si no hubiera un mañana pero es solo un segundo), ve al baño, respira hondo, mírate al espejo, sonríe, échate agua en la cara. Peínate y di: SI PUEDO.
Porque se puede. Es duro, agobiante y estresante. Pero cada día aprenderás algo nuevo, algo que te hará crecer y madurar, descubrir de nuevo el mundo a su lado, no serás la mejor madre del mundo, pero sí la mejor madre para él/ella, porque eres SU madre.
Cada época es difícil, pero luego lo recordarás como el mejor de tu vida. Porque yo echo la vista atrás y todo lo que me pareció duro ahora me parece de risa. Vive el momento, intenta respirar hondo y no tomártelo a pecho.
Hay días buenos, buenísimo otros regulares o malos. Pero al día siguiente tienes la oportunidad de hacer las cosas mejor, de pedir perdón porque somos humanos y nos equivocamos, y ellos tienen que saber que como ellos, cometemos errores y pedimos perdón.
Cuídate, mímate, llena la jara de la paciencia como bien dice Bei de Trigriteando. Busca tus 5 minutos aunque sea para ti. Porque así como cuando hay un accidente en el avión tienes que ponerte tu la mascarilla antes de ponérsela a tu niño para poderlo proteger, así mismo tienes que cuidarte tu para poder cuidar.
Abraza a tu bebé o niño todos los días, bésalo, hazle cosquillas, que se sienta amado. Aunque haga algunas cosas mal tienen que saber que por encima de todo los queremos con locura, hagan lo que hagan.
Rodeate de una buena tribu. Yo tengo la suerte de tener a mi familia Monkey, esos padres y madres que nos juntamos gracias a la guardería de los peques. Son nuestros amigos, nuestra familia.
Si no tienes la oportunidad de tener amigos cerca búscate una virtual. Yo estoy feliz también con mi Comunidad globera de Twitter. Y no puede faltar la comunidad más grande de madres, Madresfera. Donde tenéis miles de postcast, entradas, artículos, entrevistas.... un maravilloso mundo donde coger apuntes.
Y no, no soy mejor que nadie, cometo errores todos los días. A todas horas, todos los segundos. Me vengo abajo, lloro, me frustro y hay días que al acostarme quiero volver a atrás para poder hacer las cosas mejor. No soy mejor que nadie. Solo escribo aquello que me gustaría que me hubieran dicho cuando llegué a casa con mi bebita en brazos. Para que veáis que soy humana, os dejo alguna de las entradas donde me he sentido morir, donde me he equivocado y he metido la pata:
https://juntosloscuatro.blogspot.com/2019/11/dia-de-culpabilidad-maternal.html
https://juntosloscuatro.blogspot.com/2020/01/los-deberes-y-saber-reaccionar-bien.html
https://juntosloscuatro.blogspot.com/2019/12/las-rabietas-algunos-trucos-y-moncho.html
Esta entrada quiero incluirla en el carnaval de experiencia de Madresfera, la primera del 2020. ¿Qué, os apuntáis?
Pesadilla recurrente y asignaturas universitarias
Hace poco en Twitter, Las chicas del globo preguntaron cuales eran nuestras pesadillas más recurrentes, así que estuve dándole a las células grises intentando recordar y sirvió para abrir la caja de Pandora de mis pesadillas.
¿Sois de los que recordáis los sueños? Yo sí. Suelo tener sueños muy vividos de muchos colores, y cuando son pesadillas me levanto con el corazón a mil llamando a mi mamá como cualquier niña asustada, jeje.
El caso es que mi pesadilla más recurrente no es nada de miedo en sí. No son fantasmas, ni brujas, ni nada de eso sino.. esto.. me da vergüenza confesarlo… Venga, vale, va.. Mi pesadilla más recurrente es que me llaman de la Universidad y me comentan que ha habido un error y que me falta una asignatura para terminar la carrera. Sí, como estáis leyendo. Que tengo que volver a la Universidad para terminar esa asignatura para poder seguir ejerciendo.
¿Alguna vez se os ha atragantado una asignatura y os ha costado aprobarla? Yo recuerdo una en concreto que me tenía por la calle de la amargura. Creo recordar, allá por el siglo V a.c. Nooo, no soy tan vieja. Bueno, pues allá por el plan antiguo, no sé cuantos habrá habido desde entonces, decidieron mezclar dos de las tres ramas que había en veterinaria por aquel entonces. Antiguamente, tenías que elegir si ibas por producción (animales grandes tipo vaca, caballo y tal), si ibas por clínica (perros y gatos) o por alimentos.
En mi año hubo remodelación y todo lo teníamos en una: unieron los grandes y los pequeños, y los alimentos es otra carrera. Así que donde antiguamente tenían 5 asignaturas al año, en mi época, en primero de carrera (solo 1º de carrera), se convirtieron en 23 asignaturas entre troncales, trimestrales, libre configuración y optativas. No, no me lo hagáis explicar porque ni lo recuerdo, ni quiero acordarme, porque esas son mis pesadillas.
Si no aprobabas una asignatura a la quinta convocatoria (creo), la sexta tenías que salir de tu facultar e irte a otra a cursarla y a intentar aprobar.
Entre ellas, en 5º, teníamos veterinaria legal. Un truño de mucho cuidado. Fui a todas sus clases, cogía los pocos apuntes que podía coger ya que no me enteraba de un pimiento. Cuando suspendí la cuarta vez fui a hablar con el profesor y le comenté que tenía un problema con la asignatura y que no sabía qué hacer para aprobarla. La contestación me dejó patidifusa:
- No tienes un problema con mi asignatura, tienes un problema conmigo.
What?? Perdona?
- Sí, no te voy a aprobar teniendo Farmacia veterinaria suspendida.
Farmacia es una asignatura que en aquel momento creo que estaba por tercero de carrera, que me dejé apalancada porque me costaba muchísimo trabajo.
Me fui de la tutoría espantada y asustada a partes iguales. Me empollé como si no hubiera un mañana ambas asignaturas y fui al examen. A los 15 días teníamos la graduación en el Paraninfo y allá que fui bien vestida, con mis taconazos, mis padres sentados orgullosos aunque aun me quedaran 2 asignaturas.
Mi pesadilla por aquel entonces eran los escalones para subir a recoger la orla y la banda. Yo llevaba unos taconazos y en mi vida normal no suelo usarlos para nada. Así que me temblaban las canillas de pensar que iba a darme el ostión padre subiendo esas escaleracas ya que más de uno había dado un tropezón.
Estando ya en la fila a punto de subir, se me acercó el profesor de legal y me dijo al oído: Has aprobado Farmacia, por ende, has aprobado legal. Grité de alegría, abracé al profesor, y subí las escaleras de tres en tres sin ayuda de nadie, taconazos mediante.
Así que aun sueño que me queda Veterinaria legal y tengo que ir a otra facultar a cursarla y a aprobarla. Luego me despierto, miro la orla (la puse cerca para poder quitarme la taquicardia), sonrío de orgullo, y me vuelvo a dormir.
Y vosotros, ¿Cuál es vuestra pesadilla recurrente?
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