Creo que no hay nada que nos guste más a principio de año, que hacer balance del año que dejamos atrás, y propósitos para el que ahora llega. Somos masoquistas porque nos da por recordar los malos y buenos momentos, y por ponernos metas y objetivos para agobiarnos más... Nooo, es broma, bueno, en cierta manera no lo es, jajajjaa..
Siempre hay que resaltar lo positivo, y buscar nuevas maneras de incentivarnos, movernos para disfrutar y buscar la felicidad.
Balance personal:
Tengo que confesar que si miro atrás, así por encima, 2019 no ha sido demasiado malo, pero si me paro en cada uno de los meses, sí, si lo pondría en los años a olvidar sobre todo en cuestión de salud familiar:
Hemos perdido a un familiar cercano que nos ha dejado un gran vacío. Una de esas personas especiales, que su presencia iluminaba el lugar donde estaba; una persona entrañable, de las que se hace querer.
Además, el accidente de mi padre a últimos de año, nos ha dejado tocados. Es verdad que podría haber sido peor y se ha quedado en un buen susto, dolorido y lento, pero podría haber sido horrible. Así que demos gracias dentro de lo malo.
Tengo que resaltar la suerte de tener una familia tan maravillosa como la mía, tanto la propia, como la política, y cuando nos reunimos disfrutamos del momento exprimiendo los segundo a tope.
Además, he tenido la suerte de encontrar gente muy apañada en el trabajo, aunque ahora ya no estén con nosotros trabajando. Me está costando asumir esa falta día a día, porque les cogí mucho cariño y se trabajaba de escándalo todos juntos.Pero los tengo fuera, aunque sea de vez en cuando para tomar café o reírnos por los Whatsapp.
No puedo quejarme en cuestión de amistad. A pesar de lo desastre que soy, del poco tiempo libre que tenemos con la rutina diaria, tengo la suerte de tener amigos que considero casi familia. Momentos que han hecho de este 2019 algo único. A resaltar mi cumpleaños de los 40 años con los que pude estar con algunos de ellos, las comidas de navidad, las tardes de parques, cumpleaños varios, excursiones, parques de atracciones... Ha sido un 2019 completito.
Las vacaciones este año también han sido diferentes, no se nos olvidarán en un tiempo, y aunque la peque repetiría con los ojos cerrados, a nosotros nos costará más, jajajjaja. Pero disfrutamos y tenemos siempre muchas cosas que contar y recordar.
Y desde junio, he encontrado otro hueco donde reír, aprender, a veces llorar pero siempre con buen rollo, y no es otro que Twitter. Sí, quien lo diría? Yo que echaba pestes del Twitter he caído en él, pero con una comunidad muy bonita y que merece la pena. Encontrando personas que ya pertenecen a mí día a día.
Balance en mi blog:
Volví al blog una vez entré en Twitter. Lo tenía muy apartado, me costaba encontrar la inspiración, las musas y no se me ocurría ni el tema, ni como.. vamos, no tenía por donde cogerlo. Y voilá... aquí andamos de nuevo. Con muchas ideas en la cabeza pero muy poco tiempo para invertir en ellas. Desde que volví en junio, según las estadísticas, he tenido 7,33 mil visitas, y me habéis hecho 366 comentarios. Qué barbaridad!!! Estoy muy, muy contenta. Gracias a todos por seguirme, por comentarme, y por supuesto gracias a https://bloguers.net/ por la visibilidad. Has sido también un gran descubrimiento.
Balance lector:
Yo, la lectora empedernida, la que siempre estaba con un libro en las manos... yo.. era.. esa...
Este año he leído solo 13 libros y eso ocurrió desde enero hasta junio. Como podéis observar, desde junio he vuelto al blog, al twitter, con lo que la lectura baja en picado y sin paracaídas. De lo leído, gana el género romántico, aunque también hay de suspense y policíaco.
Propósitos:
¿Cuales son mis propósitos? Uffs.. me gustaría hacerlos coherentes porque siempre termino saltándome la gran mayoría, en fin.. vamos a intentarlo. Me gustaría:
Seguir encontrando huecos para pasar ratos con mi ratona, disfrutar de los juegos, de las excursiones, de las ideas repentinas, de las ocurrencias. Darnos más abrazos, besos y cosquillas, y menos gritos y enfados.
Me gustaría poder comer algo más sano e intentar hacer algo más de ejercicio en mi día a día. No digo de apuntarme al gym porque se que al final no voy, pero sí a lo mejor dar algunos paseos en condiciones, llevándome a mi Nilo, para bajar los dos algo de peso. Había conseguido adelgazar con las preocupaciones pero estas navidades he vuelto a coger lo que adelgacé.
Quiero encontrar más huecos para cuidarme y cuidar a mi marido. El día a día tan cronometrado, las relaciones sociales, el trabajo, los vicios tecnológicos hacen que dejemos de lado nuestro cuidado y el de las personas que más queremos. Así que quiero que eso aumente en mi día a día.
Querría ir cada día o cada dos días, poniéndome en contacto con amigos o conocidos que hace tiempo que no se nada de ellos para ponerme al día. Para que no pase tiempo sin saber de ellos. Para que no me den más sustos como los que me he ido llevando estas navidades.
Seguir con mi blog pero encontrar momentos para disfrutar con la lectura ya que lo echo de menos. Así que no se como hacerlo para poder llevar esta parte más equilibrada.
Y FOTOGRAFIAR!!! FOTOGRAFIAR MÁS Y MAÁAAAAAAS!!
Y conseguir llevar la agenda de papel al día sin abandonarla. Que termino dejándola por el móvil.
En fin.. quiero, quiero, quiero... pero a ver como consigo esto sin dejar de lado el trabajo, la casa, la familia, los amigos.
¿Y vosotros? ¿Cual ha sido vuestro balance? ¿Cuales vuestros propósitos?
Para compartir experiencias sobre maternidad, libros infantiles, viajes con niños y perros, casas rurales petfriendly, excursiones, ideas, tonterías, consejos "mascotiles"... que hacer con nuestros hijos y mascotas.
Mostrando entradas con la etiqueta Amigos. Mostrar todas las entradas
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Grutas de las Maravillas con niños
El 1 de Noviembre decidimos salir de excursión con la peque y nos decidimos por la Sierra de Aracena, Huelva. Se apuntaron algunos de nuestros amigos con sus peques, así que al final nos juntamos 3 niños de entre 3-4 años y 1 de 2 años.
Mi familia es de la zona, pero hacía muchísimo tiempo que no visitaba Las Grutas de las Maravillas, así que esa fue nuestra primera parada.
Aparcamientos: Fuimos en dos coches. Para aparcar no tuvimos muchos problemas: hay varios aparcamientos pensados para eso y nosotros incluso callejeamos y aparcamos fácilmente.
Primera parada: Anduvimos un poco y llegamos a la Plaza de las Grutas de las Maravillas, donde podemos encontrar el Lavadero: La Fuente del Concejo. De ahí sale un trenecito que visita los principales elementos turísticos de Aracena. Ideal para los niños, ya que si quieres verlo todo, no hace falta andar y ellos se lo pasan en grande. Si queréis saber precios os dejo el enlace a la página. Trenecito
Nosotros íbamos a tiro hecho así que subimos por la calle Pozo de la nieve, hasta llegar a las taquillas.
Consejo: Si sabéis que vais a visitar las Grutas, venid con los deberes hechos y comprad las entradas online. Os dejo también el enlace: compra online. Si no, no hay problemas, siempre podéis comprarla allí mismo. El horario de taquillas son: Mañanas: 10:00 a 13:30 horas y tardes: 15:00 a 18:00 horas. Hay una entrada simple y otra que es combinada y reúne: Las Grutas, el Museo del Jamón, Conjunto monumental del Castillo y Recorrido en el trenecito turístico.
Importante cuando vas con niños: Niños menores de 6 años no pagan.
Según las personas que haya, se espera más o menos. Pero no os preocupéis por los peques. La zona donde se espera tiene bancos y multitud de cosas con la que entretenerse. En la misma calle Pozo de la nieve, hay un canalón que baja lleno de agua que es el deleite de mascotas y pequeños. La mía estuvo saltando de un lado a otro con el miedo de que cayera dentro y tuviéramos que salir corriendo a por la muda de ropa. Sí, fui previsora y traje muda de ropa pero la dejé en el coche.
Iba a ponerme a comentaros el origen y la historia de las Grutas que es maravillosa, pero mejor os dejo el enlace a la página oficial, que mejor que ellos, no lo va a explicar nadie. Y yo me centro en seguir explicándoos cómo se lo pasaron los enanos.
Nos reunieron a todos los de la misma hora, dentro de un zaguán enorme de una casa; ellos lo llaman el Salón de bienvenida o algo así creí escuchar en las taquillas. Es gracioso e impactante: pasas por la puerta como cuando entras en una casa, aunque el tamaño de la puerta es como si fuera una iglesia, y al entrar a la primera habitación de la casa, te encuentras realmente con unas escaleras que te van adentrando a las grutas. La cara de los pequeños era para verla, entre temor y expectación.
Para oír mejor al guía, te ponen unos cascos. A todos menos a los niños menores de 6 años, claro está. Ya depende de ti si quieres compartirlo con ellos para evitar que se vuelvan insoportablemente insoportables si no lo haces. Nosotros aguantamos la primera parte sin compartirlo, luego el padre se lo dio a la niña y ya estuvo super entretenida el resto del trayecto.
Son unos 1200 metros de recorrido circular (se entra y se sale por el mismo sitio, unos metros de diferencia), se suele hacer en 45 minutos o 50, y tiene 3 niveles aunque normalmente visitables solo hay dos niveles. Se han abierto dos nuevas salas en un nuevo nivel, pero para verlas debe ser en una visita diferente y hay que pedirla en taquilla reservándola con antelación, siendo este recorrido de 90 minutos.
La temperatura ronda entre los 16º y los 19º con una humedad relativa de 98 o 100%. Frío precisamente no se pasa. El problema viene a la salida sobre todo en invierno porque la diferencia de temperatura es grande pudiéndose coger un buen resfriado.
Es fácilmente realizable por niños pequeños y como vas parándote en muchos sitios no eres consciente de los metros que andas. Solo estás embobado ante tantos tesoros que nos encontramos delante. Son impactantes, preciosas, inmensas.. Las salas son majestuosas, con esos lagos azules que te dejan con la boca abierta y esas diferentes formaciones o espeleotemas como las estalactitas, estalagmitas, columnas, gours, coladas, pisolitos, excéntricas, cortinas, aceras de calcitas... En serio, sin palabras.
Nuestro guía es un crack, se hizo con todo el público presente, desde los niños hasta los ancianos.
Cosas a tener en cuenta:
- Abstenerse personas claustrofóbicas, con problemas respiratorios y/o cardíacos. En nuestro grupo hubo una señora mayor que tuvo que darse la vuelta nada más empezar el recorrido porque empezó a sentirse mal.
- Intentar no ir en festivo porque hay mucha cantidad de personas que acude a visitar las Grutas y van muy rápido con las visitas. Tanto que el guía iba el pobre agotado intentando explicarlo todo correctamente y a una buena velocidad.
- Llevar calzado cómodo, nada de tacones. Había una señora con tacones que lo pasó canutas ya que el suelo resbala por la humedad y el agua y evidentemente el suelo es roca, es decir, con salientes, piedras, escalones... Ideales para matarse si vas con tacones.
- Y si eres alto, mucho cuidado con la cabeza porque te puedes ir con una brecha de regalo, eso, o con lumbago, jejeje.
- Y no preocuparse por los baños. Hay servicios en la zona de las taquillas donde pueden ir tanto antes de entrar como a la salida.
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| Alájar desde la Peña de Arias Montano |
Mi familia es de la zona, pero hacía muchísimo tiempo que no visitaba Las Grutas de las Maravillas, así que esa fue nuestra primera parada.
Aparcamientos: Fuimos en dos coches. Para aparcar no tuvimos muchos problemas: hay varios aparcamientos pensados para eso y nosotros incluso callejeamos y aparcamos fácilmente.
Primera parada: Anduvimos un poco y llegamos a la Plaza de las Grutas de las Maravillas, donde podemos encontrar el Lavadero: La Fuente del Concejo. De ahí sale un trenecito que visita los principales elementos turísticos de Aracena. Ideal para los niños, ya que si quieres verlo todo, no hace falta andar y ellos se lo pasan en grande. Si queréis saber precios os dejo el enlace a la página. Trenecito
Nosotros íbamos a tiro hecho así que subimos por la calle Pozo de la nieve, hasta llegar a las taquillas.
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| Foto del Google Map |
Consejo: Si sabéis que vais a visitar las Grutas, venid con los deberes hechos y comprad las entradas online. Os dejo también el enlace: compra online. Si no, no hay problemas, siempre podéis comprarla allí mismo. El horario de taquillas son: Mañanas: 10:00 a 13:30 horas y tardes: 15:00 a 18:00 horas. Hay una entrada simple y otra que es combinada y reúne: Las Grutas, el Museo del Jamón, Conjunto monumental del Castillo y Recorrido en el trenecito turístico.
Importante cuando vas con niños: Niños menores de 6 años no pagan.
Según las personas que haya, se espera más o menos. Pero no os preocupéis por los peques. La zona donde se espera tiene bancos y multitud de cosas con la que entretenerse. En la misma calle Pozo de la nieve, hay un canalón que baja lleno de agua que es el deleite de mascotas y pequeños. La mía estuvo saltando de un lado a otro con el miedo de que cayera dentro y tuviéramos que salir corriendo a por la muda de ropa. Sí, fui previsora y traje muda de ropa pero la dejé en el coche.
Iba a ponerme a comentaros el origen y la historia de las Grutas que es maravillosa, pero mejor os dejo el enlace a la página oficial, que mejor que ellos, no lo va a explicar nadie. Y yo me centro en seguir explicándoos cómo se lo pasaron los enanos.
Nos reunieron a todos los de la misma hora, dentro de un zaguán enorme de una casa; ellos lo llaman el Salón de bienvenida o algo así creí escuchar en las taquillas. Es gracioso e impactante: pasas por la puerta como cuando entras en una casa, aunque el tamaño de la puerta es como si fuera una iglesia, y al entrar a la primera habitación de la casa, te encuentras realmente con unas escaleras que te van adentrando a las grutas. La cara de los pequeños era para verla, entre temor y expectación.
Para oír mejor al guía, te ponen unos cascos. A todos menos a los niños menores de 6 años, claro está. Ya depende de ti si quieres compartirlo con ellos para evitar que se vuelvan insoportablemente insoportables si no lo haces. Nosotros aguantamos la primera parte sin compartirlo, luego el padre se lo dio a la niña y ya estuvo super entretenida el resto del trayecto.
Son unos 1200 metros de recorrido circular (se entra y se sale por el mismo sitio, unos metros de diferencia), se suele hacer en 45 minutos o 50, y tiene 3 niveles aunque normalmente visitables solo hay dos niveles. Se han abierto dos nuevas salas en un nuevo nivel, pero para verlas debe ser en una visita diferente y hay que pedirla en taquilla reservándola con antelación, siendo este recorrido de 90 minutos.
La temperatura ronda entre los 16º y los 19º con una humedad relativa de 98 o 100%. Frío precisamente no se pasa. El problema viene a la salida sobre todo en invierno porque la diferencia de temperatura es grande pudiéndose coger un buen resfriado.
Es fácilmente realizable por niños pequeños y como vas parándote en muchos sitios no eres consciente de los metros que andas. Solo estás embobado ante tantos tesoros que nos encontramos delante. Son impactantes, preciosas, inmensas.. Las salas son majestuosas, con esos lagos azules que te dejan con la boca abierta y esas diferentes formaciones o espeleotemas como las estalactitas, estalagmitas, columnas, gours, coladas, pisolitos, excéntricas, cortinas, aceras de calcitas... En serio, sin palabras.
Nuestro guía es un crack, se hizo con todo el público presente, desde los niños hasta los ancianos.
Cosas a tener en cuenta:
- Abstenerse personas claustrofóbicas, con problemas respiratorios y/o cardíacos. En nuestro grupo hubo una señora mayor que tuvo que darse la vuelta nada más empezar el recorrido porque empezó a sentirse mal.
- Intentar no ir en festivo porque hay mucha cantidad de personas que acude a visitar las Grutas y van muy rápido con las visitas. Tanto que el guía iba el pobre agotado intentando explicarlo todo correctamente y a una buena velocidad.
- Llevar calzado cómodo, nada de tacones. Había una señora con tacones que lo pasó canutas ya que el suelo resbala por la humedad y el agua y evidentemente el suelo es roca, es decir, con salientes, piedras, escalones... Ideales para matarse si vas con tacones.
- Y si eres alto, mucho cuidado con la cabeza porque te puedes ir con una brecha de regalo, eso, o con lumbago, jejeje.
- Y no preocuparse por los baños. Hay servicios en la zona de las taquillas donde pueden ir tanto antes de entrar como a la salida.
Desde que soy madre
Recuerdo que antes de parir tenía las cosas clarísimas, y todas preestablecidas en mi cabeza. Iba a ser la madre perfecta. Lo tenía todo controlado. Pero es real cuando dicen que al parir, algo te hace clic, cambias, y te haces mejor persona. Bueno, al menos lo intentas, para ser la mejor madre, la mejor referencia para tu pequeño.
Mi cambio empezó cuando una vecina y amiga me unió al grupo de lactancia 3 meses antes de parir. Ahí me dí cuenta que no todo era tan fácil, y que había otras formas de educar. Apareció en mi vida Carlos Gonzalez, Julio Basulto, y María Montessori. Y fui descartando cosas que yo había vivido para hacerlo diferente. Deseé cambiar las cosas, y eso me hizo "estudiar" otras variables, otras disciplinas nuevas, como la crianza con apego, la disciplina positiva... Me uní a tribus como Trigriteando, que me abrió los ojos en muchos aspectos.
Además cuando nació Nuria y entró en la guardería, tenía las escuelas de padre con la directora de la guarde que me terminaban de llenar de nuevos proyectos, ideas y objetivos.
Tengo que confesar que no soy 100% de nada. Es decir, no soy disciplina positiva al 100%, ni Montessori 100%, ni nada 100%. Digamos que voy cogiendo lo que me gusta de aquí y allá y voy haciendo algo mío, algo con lo que estar contenta y sentirme bien como persona y madre.
No se si saldrá bien o no. Yo hago lo que puedo. Hay días que esto de la maternidad es maravilloso, hay otros en los que darías cualquier cosa por encerrarte en el baño a llorar, otros que lo haces directamente.
Yo tengo el apoyo de mi marido, maravilloso por cierto, igual que mi familia y la política. No tengo quejas por ningún lado, salvo algún roce por la convivencia, pero eso es normal.
Pero aun así, siempre necesitas apoyo de otro tipo. Alguien que pase por lo mismo que tu, que esté ahí cuando te derrumbas, o cuando necesitas consejo. O simplemente para aplaudirte cuando te sientas en lo alto de la ola y quieras bailar de alegría.
Yo encontré a las mejores: Las mamis de la guarde de Nuria. Nos unimos las más marchosas, las que más nos parecíamos, las que disfrutamos con nuestros pequeños planeando una excursión tras otra.
Confío en ellos, y fijaos si confío, que mi hija es una más de los suyos. Si estamos juntos, todos cuidamos de todos. Si alguno se cae, corres a socorrerlo y curarlo como si fuera el tuyo. Si ves que tiene dificultades para ir al baño le acompañas; si no puede comer, le ayudas. Estas tranquila con ellos (padres y madres). Es lo más parecido a una tribu, me recuerda a las guarderías de los pingüinos: Todos cuidamos de todos. Doy las gracias por haberlos encontrado.
Hace poco, curiosamente, he encontrado en Twitter una comunidad, Las chicas del globo, que también me han acogido con cariño y con las que me río mucho, lloro, me preocupo o sufro. Unas madres y padres guerreros que comparten su día a día y hacen de la rutina algo más llevadero.
Esto de ser madre es una aventura, maravillosa y dura, pero no la cambio por nada.
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